domingo, 24 de marzo de 2013
Villaluenga presenta su Festival Taurino del 6 de abril, con Jesulín de Ubrique, Rafael Tejada, Ferrer Martín e Ignacio Bonmatí
Villaluenga
presenta su Festival Taurino del 6 de abril, con Jesulín de Ubrique, Rafael
Tejada, Ferrer Martín e Ignacio Bonmatí
El
alcalde, Alfonso Moscoso, destaca la “histórica vinculación al mundo del toro”
de la localidad serrana, que ese fin de semana acogerá la V Muestra del Queso
Artesano de Andalucía
Villaluenga del
Rosario acogerá el próximo 6 de abril un gran Festival Taurino en coincidencia
con la celebración de la V Muestra del Queso Artesano de Andalucía, una de las
principales citas turísticas y sociales de la localidad serrana. El cartel del
evento, presentado en el Parador de Ronda, ha despertado una notable
expectación entre los aficionados.
El próximo 6 de
abril, la plaza de toros de Villaluenga del Rosario acogerá la lidia de seis
novillos de Jesús Janeiro Bazán. Cuatro de ellos formarán parte de un mano a
mano entre Jesulín de Ubrique y Rafael Tejada, de Ronda. Los dos restantes
serán lidiados por el rejoneador Ferrer Martín y por el novillero Ignacio
Bonmatí Bohórquez.
El alcalde de Villaluenga
del Rosario, Alfonso Moscoso, ha destacado que este Festival Taurino supone
“una de las principales actividades de la programación paralela de la V Muestra
del Queso Artesano de Andalucía, que se celebrará a lo largo del primer fin de
semana de abril y que reunirá a miles de personas en la localidad”.
Alfonso Moscoso ha
señalado que “Villaluenga del Rosario tiene una importante vinculación con el
queso, que de hecho supone la primera industria local. Pero igualmente cuenta
con una histórica vinculación con el mundo del toro, como demuestran tanto su
Plaza Bicentenaria como el importante peso de la afición taurina local, que ha
hecho posible que por nuestro coso hayan pasado las principales figuras del
escalafón”.
BUENOS DÍAS DESDE ARCOS DE LA FRONTERA
Hoy me di cuenta que lo que llamo
felicidad no es una línea, sino segmentos que se acompañan de retos y caídas
que me hacen apreciar ese pedacito en la línea. No puedo decir que soy feliz
siempre, pero sí que en momentos he logrado sentirme pleno y esos momentos son
los que me hacen levantarme tras las dificultades, tras esos segmentos de
infelicidad que también son imprescindibles, tanto como lo bello de la vida.
Hoy aprendí que ser fuerte se
aprende y se logra solo cuando te das la oportunidad de serlo, cuando te
comprometes contigo mismo a recomenzar, a olvidar, a intentar o dejar de
hacerlo, cuando por fin has decidido ser feliz
PENSAMIENTO POSITIVO
|
En los tiempos que las monedas valían lo
que decían, un hombre misterioso le ofreció a un campesino una de dos
monedas: una de oro y otra de cobre. El campesino, sin pensarlo dos veces,
aceptó la de oro.
En la esquina, sin embargo, se encontró con ladrones. Aunque logró mantener la moneda, fue herido en la pierna y pasó a ser cojo desde esa época, pero de todos modos alcanzó a herir uno de los ladrones en el brazo. Y este fue el primer de múltiples problemas. Al saber que tenía la moneda de oro - pues contó a todos sobre el hecho - muchos le trataron de hacer trampas y algunos lo lograron; mujeres aparecieron y él se separó de la suya, para después ser abandonado por las demás. Irónicamente, nunca logró gastar la moneda de oro y vivió un año de total miseria. Al cabo del año, volvió a encontrarse con el hombre misterioso y le tiró la moneda a los pies, yéndose corriendo de ahí. El hombre, humildemente se agachaba y la tomaba del piso, cuando alguien apareció para ayudarla. Era otro campesio, éste con ojos brillantes y mucha vida. Nuevamente el hombre le ofreció las dos monedas y el campesino, tras pensar mucho, decidió tomar la de cobre. Al pasar por los mismos ladrones, les mostró lo que tenía y éstos lo perdonaron; sin embargo, notó que uno de los hombres tenía el hombro mal, así que le dio algo de su dinero - pero no la moneda de cobre - y le indicó donde podía conseguir hierbas para curarle. Agradecidos, los ladrones se fueron. El campesino ahora estaba totalmente sin dinero, pero en el camino, encontró a un hombre muy anciano que trataba de mover un burro que a su vez arrastraba varios tipos de verdura. El campesino se acercó y literalmente charló con el burro, hasta que éste se movió. Impresionado, el hombre le dio algo de sus verduras. El joven separó algo de las verduras para sí mismo y vendió otras, recuperando y doblando lo que había dado a los ladrones. Pero, al saber que tenía dinero, muchos trataron de hacer trampa y fueron los mismos ladrones que aparecieron y los ahuyentaron, dejando el campesino irse, sin problemas. Eventualmente, el campesino logró comprar más verduras, las vendió siempre doblando sus logros. En un año, era un hombre bien establecido, casi rico, completamente feliz. Irónicamente, nunca logró gastar la moneda de cobre, a pesar de su vida de abundancia. Al cabo del año, volvió a encontrarse con el hombre misterioso y le devolvió agradecido la moneda. El hombre, humildemente la aceptó y se quedó ahí esperando por la siguiente persona a quien iría ofrecer la moneda de oro y la moneda de cobre. |
sábado, 23 de marzo de 2013
FRASES HECHAS
Ser un cafre
NUEVO DÍA
¿Qué
tan dispuestos estamos a sufrir por alguien? ¿Cuál es el límite? La respuesta
es personal e intransferible.
La egoísta sensación de merecer que surge por el hecho de dar, no es siempre egoísmo o utilitaria generosidad, sino auténtica dignidad.
Cuando damos lo mejor de nosotros mismos, cuando decidimos compartir nuestra vida en intimidad, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos nuestra alma hasta el último rincón, cuando perdemos toda vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión, existe merecimiento.
Por supuesto que merecemos en virtud de honesta y franca dignidad. Que se menosprecie, ignore, olvide o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración, vileza del ser, o, en el mejor de los casos, ligereza.
Cuando amamos a alguien que, además de no correspondernos, desprecia nuestro amor, estamos en el lugar equivocado.
Definitivamente, esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. Con una nueva conciencia la disyuntiva empieza a dejar de serlo, la cuestión empieza a hacerse clara y transparente, obvia: si no me siento bien recibido en algún lugar, empaco y me voy.
Nadie de corazón sensato se quedaría tratando de agradar o disculpándose por no ser como les gustaría a los otros que fuera. R.W. Emerson lo expresó de sublime manera: "La verdad es más hermosa que el fingimiento del amor".
En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame, y menos aún, quien te lastime. ¡Haz surgir una nueva conciencia en ti! Incluso, si alguien te hiere reiteradamente sin "mala intención" – este absurdo existe - es posible que te merezca, pero en verdad no te conviene. Definir tus límites, basados en tu dignidad, es el mejor modo de conservar tu…
¡Emoción por existir!
La egoísta sensación de merecer que surge por el hecho de dar, no es siempre egoísmo o utilitaria generosidad, sino auténtica dignidad.
Cuando damos lo mejor de nosotros mismos, cuando decidimos compartir nuestra vida en intimidad, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos nuestra alma hasta el último rincón, cuando perdemos toda vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión, existe merecimiento.
Por supuesto que merecemos en virtud de honesta y franca dignidad. Que se menosprecie, ignore, olvide o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración, vileza del ser, o, en el mejor de los casos, ligereza.
Cuando amamos a alguien que, además de no correspondernos, desprecia nuestro amor, estamos en el lugar equivocado.
Definitivamente, esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. Con una nueva conciencia la disyuntiva empieza a dejar de serlo, la cuestión empieza a hacerse clara y transparente, obvia: si no me siento bien recibido en algún lugar, empaco y me voy.
Nadie de corazón sensato se quedaría tratando de agradar o disculpándose por no ser como les gustaría a los otros que fuera. R.W. Emerson lo expresó de sublime manera: "La verdad es más hermosa que el fingimiento del amor".
En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame, y menos aún, quien te lastime. ¡Haz surgir una nueva conciencia en ti! Incluso, si alguien te hiere reiteradamente sin "mala intención" – este absurdo existe - es posible que te merezca, pero en verdad no te conviene. Definir tus límites, basados en tu dignidad, es el mejor modo de conservar tu…
¡Emoción por existir!
Autor - Alejandro Ariza
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