jueves, 13 de octubre de 2011

FOTO Y VÍDEO DE TITI FLORES Y KEN NAGATA EN RADIO ARCOS



RECUERDOS CARNAVAL CHICHARRONÁ 2010





EL NIÑO Y LA MONTAÑA

El niño y la montaña

Érase una vez un pequeño que tenía ganas de llegar a la cima de una montaña. Y comenzó el camino ¡y paass! que se resbala. Se pone a llorar y gritarle a la vereda. Avanza unos metros ¡y paass! se raspa los brazos. Se detiene, se pone a llorar y se enoja contra los arbustos. Sigue avanzando ¡y zaas! comienza a llover "maldita lluvia". Se detiene, se enoja y se queda detenido por unos minutos.
Y entonces un ángel baja y le dice "¿por qué enojarte contra la naturaleza? Así la creó Dios. Si quieres llegar a la montaña ¿qué te conviene hacer?".
A lo que el pequeño respondió: "me siento muy enojado porque los arbustos me dañan y la vereda hace que me tropiece, pero si sigo parado y llorando ¡seguiré aquí! y yo lo que quiero, es llegar a la cima y contemplar las estrellas desde ahí".
El ángel replicó: "La vereda te hará caerte, los arbustos seguirán hiriéndote y la lluvia mojándote, que harás de diferente, entonces?"
"Soportar y seguir avanzando" respondió el niño. "Cada vez que la lluvia me moje, aunque no me guste, pensaré que quiero llegar a la cima, cada vez que el arbusto me hiera, aunque me duela, pensaré en la visión desde la cima que me espera cuando llegue ¡que tonto he sido! cada minuto que me paro y me pongo a llorar, es un minuto que desperdicio en avanzar. No volverá a suceder."
Las dificultades en el camino del pequeño siguieron siendo las mismas. No era agradable, pero la diferencia, es que mantenía la visión de la cima y eso le daba fuerzas para seguir.
¿Llegó? No lo sabemos. Pero entender que la naturaleza era así y seguir avanzando a pesar de todo, hizo un mundo de diferencia en su vida.
Colaboración de Edgar Martínez (Webmaster)

EL POETA Y LA POESÍA SALVADOR RUEDA

Antes de yo conocerte
soñaba que me amarías;
¡quién presta oído a los sueños,
quién de los sueños se fía!

FÁBULA DE SAMANIEGO

Fábula IX

9. El pescador y el pez

Recoge un Pescador su red tendida,
Y saca un pececillo. «Por tu vida,
Exclamó el inocente prisionero,
Dame la libertad: sólo la quiero,
Mira que no te engaño,
Porque ahora soy ruín; dentro de un año
Sin duda lograrás el gran consuelo
De pescarme más grande que mi abuelo.
¡Qué! ¿te burlas? ¿te ríes de mi llanto?
Sólo por otro tanto
A un hermanito mío
Un Señor pescador lo tiró al río.»
«¿Por otro tanto al río? ¡qué manía!
Replicó el pescador: ¿pues no sabía
Que el refrán castellano
Dice: ¡Más vale pájaro en la mano...!
A sartén te condeno; que mi panza
No se llena jamás con la esperanza.»

NUEVO DÍA

Un padre fue a inscribir a su hijo en una bien conocida universidad. Al leer el plan de estudios de la institución preguntó al Director:
- "¿Tiene que tomar todos estos cursos mi hijo? ¿No puede usted reducirlos un poco? Él quiere terminar pronto".
Y el Director respondió:
--"Por supuesto que puede tomar un curso corto, pero todo depende de lo que él quiera llegar a ser.
Cuando Dios quiere hacer un roble, lo hace en veinte años; pero, en cambio, sólo necesita dos meses para hacer una calabaza".

MEDITACIÓN DIARIA

Ella sabía que su hijo cruzaba la hora más triste y amarga
Meditaciones del Rosario. Primer Misterio Doloroso. La oración de Jesús en el Huerto 
Autor: P Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net


Los apóstoles dormían en la hora más triste de Jesús en esta tierra. La excusa: tenían sueño. Pero Jesús moría... Sólo un apóstol velaba: el traidor. “Era de noche” había dicho Juan. Desde ese momento sería eternamente de noche para él. Otra alma estaba en vela, orando con lágrimas profundas en su rostro: María. No puedo creer que la Virgen María esa noche pudiera dormir. Le habían arrancado el sueño. Los corazones que aman, aunque no vean, saben.
 

Ella sabía, por intuición maternal y sobrenatural que su hijo cruzaba la hora más triste y amarga, Y Ella, la Virgen fiel, la Madre maravillosa, le acompañó, lo fortaleció. Ella fue el ángel que le infundió fuerzas. Eres corredentora por haber sostenido con tus brazos, oración y amor al Redentor en su pasión y muerte. Esa noche no fuiste para ti, fuiste toda para Jesús moribundo. Tu corazón, tu amor, tu oración lo mantuvo en vilo. Como cuando era un niño le animaste a repetir aquellas palabras que Él te había enseñado desde siempre: “Tu voluntad, Señor”. Palabras que Él se sabía muy bien, pero que en el océano de dolor y abandono en que navegaba, era casi incapaz de balbucir.
 

Tú recogiste en tu corazón aquella sangre de tu Hijo. Aquella sangre que sería inútil para muchos, Tú la transfundiste a los futuros mártires.
 

Tú supiste de Judas. ¡Qué dolor, qué dolor, qué dolor inútil para él! Con una voz que hubiera amansado a la fiera más salvaje, le dijiste: “¡Judas, Él perdona!” Y estas palabras no amansaron a aquella fiera humana, como tampoco las palabras más amorosas y suaves que haya recibido de Dios un pecador: “Amigo, ¿a qué has venido? ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? Si todos llevamos en los labios el beso de Judas, te pido me concedas, si soy una fiera humana, la ternura que manifiesta un tigre con sus cachorros. Jamás permitas en mí la reedición del apóstol reconocido como “el traidor”. Cualquier cosa menos eso.
 

Tú supiste de Pedro. ¡Qué dolor, qué dolor, qué dolor tan distinto! Cuando te contaron de sus lágrimas, las tuyas se calmaron. Era un apóstol herido, pero salvado. Si Jesús había rogado por Simón, seguramente Tú también rogaste por él, porque eras la Madre de la Iglesia, y si por alguien debías rogar era por el vicario de tu Hijo. Cuantas victorias finales habrás de lograr con apóstoles heridos, maltratados por Satanás, cribados por él. Pero Cristo ha rogado por ellos y Tú has intercedido también. Yo quiero ser uno de esos a quien tu intercesión salve del abismo.
 

Tú supiste que lo aprehendieron y lo llevaron al Sanedrín y a Pilatos y a Herodes... ¡Horror! y ... lo condenaron a muerte. La espada entró casi hasta la empuñadura en tu corazón. La hora tan largamente temida, la hora que Tú trataste de detener con tu amor, rompió el dique y arrasó con todo, te arrastró a ti por la impetuosa corriente. Eras una herida total que aún con el roce del aire, el vuelo de una golondrina te hacía sufrir intensamente.


RADIO ARCOS 13 DE SEPTIEMBRE 2011

















RADIO ARCOS EMISORA MUNICIPAL, PROGRAMACIÓN PARA LA NOCHE  DE HOY JUEVES  13 OCTUBRE 2011.

A LAS 20:00 HORAS: INFORMATIVOS R.N. E.

RECORDAMOS LAS ENTREVISTA DE LA FERIA DE SAN MIGUEL 2011 REALIZADAS POR RADIO ARCOS EL SÁBADO  DE FERIA.

22.30 HORAS: LA CANCIÓN DE TU VIDA: TEMAS MUSICALES PRESENTADOS Y ELEGIDOS POR NUESTROS OYENTES.

23.00 HORAS “NOSTALGIA BAJO LA LUNA “EL PODER DE LA PALABRA

ENTREVISTA DEL AÑO 2008: JUAN MANUEL FERRER RAMOS.

 EL ENCUENTRO CONTIGO: ALBERTOS RUIZ ÁLVAREZ.

HOMENAJE: ENTREVISTA A MARÍA DEL MONTE AÑO 1989.

 REFLEXIONES DIARIAS: FUGITIVO. 

SI FUERA: JUAN RAMÓN SÁNCHEZ SÁNCHEZ.

GENTE DE ARCOS: ANI PALMERO    1998.

3 A 5 DE LA MADRUGADA: MADRUGADA EN LAS ONDAS. 


RADIO ARCOS, LA RADIO QUE SE ESCUCHA, 29 AÑOS EN TU VIDA.

FOTOS EN PORTADAS DEL DÍA DE HOY











GENTE DE ARCOS EN LA DISTACIA : MANUEL BERROCAL AYLLÓN







 
    MANUEL BERROCAL AYLLÓN, UN ARCENSE AFINCADO EN GIRONA.

Manuel Berrocal Ayllón nació en Arcos de la Frontera, en C/. Maldonado, el 8 de agosto de 1959, su niñez transcurrió en la Bda. Rural de la Junta de los Ríos, actualmente vive en Figueres, Girona.

Manuel recuerda con nostalgia los colegios donde aprendió sus primeras lecciones, como fue en la Pedrosa, San Miguel, Alfonso X El Sabio e Instituto Miguel Mancheño.

De los maestros tiene recuerdos para Dº Fernando, Dº Lorenzo, Dº Francisco García Ahijado y Dº José Mª Alarcón. Las asignaturas que más le gustaban eran, religión y naturales.

De su vida laboral, Manuel recuerda haber trabajado en el campo en tiempo de vacaciones escolares, en la construcción, como operario en una depuradora de aguas, comercial en una empresa de cristales …. , actualmente es pensionista por invalidez.

Entre los mejores recuerdos de su vida, destaca por encima de todo el nacimiento de sus tres hijos, pudiendo asistir a los partos de los dos más pequeños, y como todo en esta vida tiene su cara y su cruz, el peor momento, el fallecimiento de su padre y los días posteriores.

Manuel reconoce que le encanta el campo, el contacto con la naturaleza y al igual que a las amas de casa, los “amos” de casa tienen muy poco tiempo libre.
Tiempo libre que quiere compartir con los suyos, con su esposa, Cati, con la que lleva casado treinta y un años ( todo un record hoy en día), con sus tres hijos, Yoli, Judith y Manuel y muy pronto con el que será su primer nieto/a, que tiene previsto que llegue al mundo el próximo mes de noviembre. De todos ellos se siente muy orgulloso.

Manuel quiere hacer mención también a sus padres, Antonio y Francisca, agradecerles el que le hayan dado la vida y pertenecer a una gran familia tanto paterna como materna y formar parte de esa fortuna afectiva, y como no, a su única hermana, Juani.

 No quiere pasar por alto a sus compañeros por ayudarle a levantarse cuando se ha caído y a todo aquel que le ha tendido una mano no cuando la ha pedido, sino cuando han visto que le podía hacer falta.

Mª José Lozano García.