domingo, 9 de agosto de 2026
NECROLÓGICA DE ARCOS DE LA FRONTERA Rogad a dios en caridad por el alma de Esteban Serrano Rosales que ha fallecido a los 73 años. Su cuerpo es velado por su familia y amigos en el Tanatorio de Arcos. El sepelio se celebra este lunes 10 de agosto 2026 a las 10 de la mañana en la Parroquia de San Francisco en Arcos de la Frontera. Nuestro más sentido pésame a toda su familia. Descanse en Paz +
sábado, 8 de agosto de 2026
PUENTE SAN MIGUEL. 1868 (ARCOS DE LA FRONTERA) El Puente de San Miguel se construyó en 1868, en el punto kilométrico 3 de la carretera de Arcos a El Bosque, para cruzar el río Guadalete, debajo de la peña arcense. Era un puente de piedra con tres arcos, de 18 metros de luz en el central y de 16 metros los dos laterales. Pues bien el 7 de marzo de 1917 una gran riada del Guadalete se llevó por delante el puente, dejando incomunicada el pueblo de Arcos con poblaciones como El Bosque o Algar. Para ello días después se inciaron obras urgentes por parte de la Delegación de Obras Públicas del Estado para plantear un puente de barcas provisional que salvara la anchura de 70 metros del río en esa zona. Posteriormente en 1920 se construiría un puente de hierro en el mismo lugar, que ha llegado hasta nuestros días. Mostramos el plano y detalles del antiguo puente de piedra del Fondo de la Delegación de Obras Públicas, caja nº 5964. ` PUBLICADO POR EL ARCHIVO PROVINCIAL DE CÁDIZ
NUEVO DÍA
Sentado en un rincón de mi vida, viendo pasar a las personas, me
di cuenta que mientras yo lloraba por mis heridas pasadas y por el daño que
otros me hicieron, el resto del mundo seguía girando.
Que mientras yo me quejaba por mis errores y suspiraba por mis
pérdidas, el mundo seguía girando.
Que mientras yo me lamentaba por lo que no pudo ser, por los
amores perdidos, por el tiempo desaprovechado, por los viajes sin hacer, por
las comidas sin probar, el mundo seguía girando.
Que los demás siguieron su camino, avanzando, creciendo, y yo me
quedé sentado, esperando consuelo, alguien que me levantara o tal vez una
solución a mis problemas.
Que mientras no podía recordar la última vez que fui feliz sólo
por serlo y agradecer la vida que tengo, el resto del mundo seguía girando.
Que la vida me pasaba y yo me perdía oportunidades mientras el
mundo seguía girando.
Hasta que un día decidí levantarme y seguir mi propio camino,
darle a cada persona y a cada instante su justo valor, sonreír más seguido,
abrazar más fuerte y querer con más ganas.
Decide vivir y contarles lo que es estar sentado en un rincón, al
margen de tu propia vida mientras el mundo sigue girando.
Autor Desconocido






































