sábado, 14 de marzo de 2026
viernes, 13 de marzo de 2026
NUEVO DÍA
Alguna vez hemos tenido un perro en casa y quizás
hemos ignorado lecciones silenciosas que esos animales nos dan, por ejemplo:
· Nunca pierda la oportunidad de salir de
paseo.
· Experimente la sensación del aire fresco y
del viento en su rostro por placer.
· Cuando alguien que ama se aproxima, corra a
saludarlo.
· Practique la obediencia.
· Haga saber a los otros cuando están
invadiendo su territorio.
· Siempre que pueda duerma una siesta y
desperécese al levantarse.
· Corra, salte y juegue a diario.
· Coma con gusto y entusiasmo, pero pare cuando
esté satisfecho.
· Sea leal siempre.
· Nunca pretenda ser algo que no es.
· Si lo que desea está enterrado, cave hasta
encontrarlo.
· Cuando alguien estuviere pasando un mal día,
quédese en silencio, siéntese próximo a él y, gentilmente, intente agradarlo.
· Cuando llame la atención, deje que alguien lo
toque.
· Evite morder cuando apenas un gruñido podría
resolverlo.
· En días templados, recuéstese de espaldas
sobre la hierba.
· En días calurosos, beba mucha agua y descanse
bajo un árbol frondoso.
· Cuando esté feliz, salte y sacuda todo el
cuerpo sin inhibiciones.
· No importa cuántas veces lo censuren, no se
martirice con culpas que no tenga y no se ponga mal, corra inmediatamente de
vuelta a sus amigos.
· Alégrese con el simple placer de una
caminata.
· Aprenda del perro, pero no tenga una vida de
perro. Viva como un hijo de Dios. Dios es tu Padre y tienes que vivir como Hijo
del Padre Celestial.
jueves, 12 de marzo de 2026
NUEVO DÍA
Perdóname, por favor, cuando hago un espectáculo provocado por
la mucha duda en mí mismo.
Perdóname, por favor, por mi silencio y por molestarme demasiado
por la bulla de otro.
Perdóname, por favor, cuando grito y me quejo, cuando hablo
demasiado o cuando airado, maldigo.
Perdóname, por favor, por amar cosas, por chismear y lamentarme
porque no somos iguales.
Perdóname, por favor, cuando no te perdono; Dios dice que eso
está mal si deseamos vivir bien.
Perdóname, por favor, cuando alardeo; quiero que sepas que se
trata de sentimientos de inferioridad.
Perdóname, por favor, por lastimarte: las palabras te roban el
gozo y luego destrozan mi corazón.
Perdóname, por favor, cuando me preocupo y hago berrinches de
ser humano; no te disgustes.
Perdóname, por favor, cuando actúo como si fuese mejor que tú,
porque en realidad es tan solo una actuación y tú lo sabes.
Perdóname, por favor, cuando detesto lo que no soy; solo orar por mí que eso significará mucho.
Perdóname, por favor, cuando traigo mi pasado y te hago pagar
por lo que otro hizo ayer.
Perdóname, por favor, mientras pido tu perdón; porque tú también
lo necesitarás si no quieres que tu corazón se endurezca.
Pero sobre todas las cosas, necesito el toque perdonador de Dios
y saber que soy su hijo... eso significa mucho.
Brian G. Jett, copyright 2006









































