miércoles, 22 de noviembre de 2023
NUEVO DÍA
ESA FLOR
Aquel día
llegué al mismo lugar donde por mucho tiempo había llegado tantas veces, a ese
lugar donde reside mi cuerpo.
No había
nadie,
Me quedé pensando, ahí parado, mi hombro cansado se dio por vencido y no pudo
mas sostener aquel peso, dejé caer mi mochila, en la que cargaba a diario
pensamientos, problemas, responsabilidades, alegrías y tristezas.
Cayó vencida
al igual que yo a su par en la cama sin hacer nada, cansado de todo, de todo
hasta de mi mismo, tanto era mi cansancio que empecé a dormitar y soñar, un
sueño en el que me encontraba en un extenso campo verde, el aire entraba en mi
cuerpo llenando de vida mis pulmones y observando el cielo despejado y
más azul que otras veces, era real mente satisfactorio estar ahí recostado.
Y empecé a
fantasear, cerré los ojos, fantaseaba con aquel rostro jamás antes visto,
aquella fisonomía, aquel cabello, aquella nariz, aquellos ojos, aquella boca,
aquel ser nunca antes presenciado ante mí, su pensar hizo que mi cuerpo sacara
un suspiro y una risa nerviosa.
Justo
entonces, el aire que pasaba por mi rostro me obsequió los olores más hermosos
jamás antes percibidos por mi oler, eran los perfumes más dulces que nunca
había imaginado.
Me levanté
sin abrir los ojos para disfrutar mejor el momento. Seguí el olor y giré mi
cabeza, haciendo esto abrí mis ojos y alcancé ver a lo lejos un campo de
flores, eran flores multicolores que parecían brillar con el sol, aquel
espectáculo era excitante y me invitaba a explorarlo.
Me levanté
pero tropecé, ¿por qué?, entonces me di cuenta de lo que me pasaba, era
diminuto, me di cuenta que todo era demasiado grande para mí y peor aún, aquel
lugar paradisíaco se hacía imposible ahora.
Escalé por
una planta y logré ver que las flores seguían ahí -NUNCA LLEGARÉ, NUNCA LO
LOGRARÉ- me dije, y me quedé sentado en esa planta observando esa impotencia de
lo que me había convertido, de lo cruel que era la realidad y de quedar ahí.
martes, 21 de noviembre de 2023
NUEVO DÍA
Esa clase de amor
Muy
temprano, aquella mañana, un anciano llego a la clínica. Necesitaba curarse una
pequeña herida en
Mientras
Así que le pregunto que era eso tan urgente que tenia que hacer a esas primeras
horas del día.
Para su sorpresa, le dijo que tenia que ir, como todos los dias, a la
residencia de ancianos para desayunar con su esposa que vivía alli.
Le conto que ella llevaba algun tiempo en ese lugar porque tenia un Alzheimer
muy avanzado.
El doctor pensó en lo cruel de esta enfermedad, que en forma progresiva hace
perder la memoria a quien
Mientras
No, contesto el hombre, ella no sabe ya quien soy yo. Hace unos 5 años que no
me reconoce.
Entonces, le pregunto el medico extrañado, si ya no sabe quien es usted por que
acude para estar con ella todas las mañanas?
El anciano sonrió. Mientras le daba una palmada en la mano al doctor, le
confio:
?Ella no sabe ya quien soy yo, pero yo se muy bien quien es ella?.
El doctor tuvo que contener las lagrimas mientras salia de su asombro.
Penso en que esta pareja tenia esa clase de amor que trasciende lo fisico e
incluso lo romantico.
Esa clase de amor que acepta al otro tal como es. Que lo acepta por lo que ha
sido, por lo que sera, e incluso por lo que ya nunca podra ser.
El medico pensó que esa clase de amor es la que hace falta hoy en dia. Penso
que esa es la clase de amor con que todos deberíamos ser bendecidos en nuestro
hogar.
Por Emilio Santamaría




















