lunes, 16 de febrero de 2015
NUEVO DÍA
TENER FE
Tener fe es “ACEPTAR” lo que Dios permite en nuestra vida
aunque no lo entendamos, aunque no nos guste. Si tuviéramos la capacidad de ver
el fin desde el principio tal como Él lo ve, entonces podríamos saber por qué a
veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a
nuestros deseos.
Tener fe es “DAR” cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos. La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud tanto al que recibe, como al que da.
Tener fe es “CREER” en lugar de recurrir a la duda, que es lo más fácil. Si la llama de la confianza se extingue, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo. Para muchos creer en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacia grandes derroteros. Pero todavía hay una forma mas elevada de creer. Saber que nuestra vida está en las manos de Dios y que Él es quien cuida de nosotros.
Tener fe es “GUIAR, DIRIGIR” nuestra vida, pero no con la vista, sino con el corazón. La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza. Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no se pueden ver, ni siquiera palpar, sólo se pueden acariciar con el espíritu.
Tener fe es “LEVANTARSE” cuando se ha caído. Los reveses y fracasos en cualquier área de la vida nos entristecen, pero es más triste quedarse lamentándose en el frío suelo de la autocompasión, atrapado por la frustración y la amargura.
Tener fe es “ARRIESGAR” todo a cambio de un sueño, de un amor, de un ideal. Nada de lo que merece la pena en esta vida puede lograrse sin esa dosis de sacrificio que implica desprenderse de algo o de alguien, a fin de adquirir eso que mejore nuestro propio mundo y el de los demás.
Tener fe es “VER” positivamente hacia adelante, no importa cuán incierto parezca el futuro o cuán doloroso el pasado. Quien tiene fe hace del hoy un fundamento del mañana y trata de vivirlo de tal manera que cuando sea parte de su pasado, pueda verlo como un grato recuerdo.
Tener fe es “CONFIAR” pero confiar no sólo en las cosas y en las personas, sino en el Dios que obra, actúa y habla a través de las personas. Muchos confían en lo material, pero viven relaciones huecas con sus semejantes. Cierto que siempre habrá gente que lastime y traicione tu confianza, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso con aquel en quien confías dos veces.
Tener fe es “BUSCAR” lo imposible: sonreír cuando tus días se encuentran nublados y tus ojos se han secado de tanto llorar. Tener fe es no dejar nunca de desnudar tus labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes cuándo tu sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que se encuentre en peor situación que la tuya.
Tener fe es “ANDAR” por los caminos de la vida de la misma forma en que lo hace un niño. Tomados de la mano de nuestro padre. Tener fe es dejar nuestros problemas en manos de DIOS y arrojarnos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación. Fe es descansar en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.
“Que en tu vida haya suficiente fe para afrontar y esperar que las situaciones difíciles cambien, y la necesaria humildad para aceptar que muchas veces el que tiene que cambiar, eres tú”
Tener fe es “DAR” cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos. La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud tanto al que recibe, como al que da.
Tener fe es “CREER” en lugar de recurrir a la duda, que es lo más fácil. Si la llama de la confianza se extingue, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo. Para muchos creer en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacia grandes derroteros. Pero todavía hay una forma mas elevada de creer. Saber que nuestra vida está en las manos de Dios y que Él es quien cuida de nosotros.
Tener fe es “GUIAR, DIRIGIR” nuestra vida, pero no con la vista, sino con el corazón. La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza. Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no se pueden ver, ni siquiera palpar, sólo se pueden acariciar con el espíritu.
Tener fe es “LEVANTARSE” cuando se ha caído. Los reveses y fracasos en cualquier área de la vida nos entristecen, pero es más triste quedarse lamentándose en el frío suelo de la autocompasión, atrapado por la frustración y la amargura.
Tener fe es “ARRIESGAR” todo a cambio de un sueño, de un amor, de un ideal. Nada de lo que merece la pena en esta vida puede lograrse sin esa dosis de sacrificio que implica desprenderse de algo o de alguien, a fin de adquirir eso que mejore nuestro propio mundo y el de los demás.
Tener fe es “VER” positivamente hacia adelante, no importa cuán incierto parezca el futuro o cuán doloroso el pasado. Quien tiene fe hace del hoy un fundamento del mañana y trata de vivirlo de tal manera que cuando sea parte de su pasado, pueda verlo como un grato recuerdo.
Tener fe es “CONFIAR” pero confiar no sólo en las cosas y en las personas, sino en el Dios que obra, actúa y habla a través de las personas. Muchos confían en lo material, pero viven relaciones huecas con sus semejantes. Cierto que siempre habrá gente que lastime y traicione tu confianza, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso con aquel en quien confías dos veces.
Tener fe es “BUSCAR” lo imposible: sonreír cuando tus días se encuentran nublados y tus ojos se han secado de tanto llorar. Tener fe es no dejar nunca de desnudar tus labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes cuándo tu sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que se encuentre en peor situación que la tuya.
Tener fe es “ANDAR” por los caminos de la vida de la misma forma en que lo hace un niño. Tomados de la mano de nuestro padre. Tener fe es dejar nuestros problemas en manos de DIOS y arrojarnos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación. Fe es descansar en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.
“Que en tu vida haya suficiente fe para afrontar y esperar que las situaciones difíciles cambien, y la necesaria humildad para aceptar que muchas veces el que tiene que cambiar, eres tú”
BUENOS DÍAS DESDE ARCOS DE LA FRONTERA A TODO EL MUNDO
Al comienzo de su carrera, Erma Bombeck
tuvo que transitar por un camino lleno de dificultades. A edad temprana ya se
sentía atraída por el periodismo. Su primer trabajo, cuando era una
adolescente, fue escribir obituarios en el Journal-Herald de Dayton. Cuando
salió del colegio y quiso ingresar a la Universidad de Ohio, un consejero
estudiantil le dijo: «Olvídese de ser escritora». Ella rechazó ese consejo.
Más tarde se pasó a la Universidad de
Dayton donde en 1949 se graduó en inglés. Poco después empezó a trabajar como
escritora para la columna de defunciones de la página femenina.
Ese año, la adversidad golpeó su vida
personal. Al contraer matrimonio, uno de sus más grandes deseos era ser madre.
Pero para su tristeza, los médicos le anunciaron que no podría tener hijos. ¿La
hizo eso darse por vencida y considerarse una fracasada? No. Ella y su esposo
exploraron la posibilidad de la adopción y adoptaron una niñita.
Dos años más tarde, una sorprendida Erma
descubrió que estaba embarazada. Pero eso le trajo aun mayores dificultades. En
cuatro años tuvo cuatro embarazos pero solo dos de los bebés sobrevivieron.
En 1964, Erma logró convencer al editor
de un pequeño periódico de un barrio, el Kettering-Oakwood Times, que le
publicara una columna humorística semanal. No obstante la cantidad
insignificante de tres dólares que le pagaban por artículo, esto la mantuvo.
Aquella columna le abrió otra puerta. Al año siguiente le ofrecieron la
oportunidad de escribir una columna tres veces a la semana para su antiguo
empleador, el Journal-Herald de Dayton. En 1967, su columna aparecía en más de
novecientos periódicos en toda la nación.
Erma escribió su columna humorística por
algo más de treinta años. Durante ese tiempo, publicó quince libros, fue
reconocida como una de las veinticinco mujeres más influyentes de los Estados
Unidos, aparecía frecuentemente en el programa de televisión Buenos días,
América, apareció en la cubierta de la revista Time, recibió innumerables
honores (como la Medalla al mérito de la Sociedad Americana del Cáncer), y fue
distinguida con quince doctorados honorarios.
Pero durante ese tiempo, Erma Bombeck
también experimentó increíbles angustias y pruebas, incluyendo un cáncer de
mama, una mastectomía y deficiencia renal. Y no dudó en revelar su perspectiva
sobre las experiencias de su vida:
Di el discurso de inauguración de las
clases en la universidad, y les dije a todos que yo estaba ahí arriba y ellos
allá abajo no por mis éxitos, sino por mis fracasos. Luego los puse a todos a
rascarse la cabeza: un disco humorístico del que vendí dos copias en Beirut ...
un programa cómico que duró lo que un dulce en una casa donde hay niños ... una
obra para Broadway que nunca llegó a Broadway ... un libro de firmas al que
llegaron dos personas, una preguntando dónde estaba el baño y la otra queriendo
comprar la mesita donde estaba el libro.
Lo que usted tiene que decirse es: «No
soy un fracasado, solo fracasé al intentar hacer algo». Hay una gran diferencia
entre una cosa y otra ...
Personalmente y, para ser sincera, ha
sido un camino duro. He sepultado bebés, he perdido a mis padres, he tenido
cáncer y me he preocupado de los niños. El secreto es ponerlo todo en
perspectiva ... y eso es lo que yo hago.
Esa fue la actitud que tuvo Erma Bombeck
mientras vivió. (Le gustaba referirse a sí misma como «una ex dueña de casa y
ex escritora de obituarios».) Se mantuvo avanzando y escribiendo a pesar de los
desalientos, el dolor, las cirugías, y la diálisis diaria hasta que murió a los
sesenta y nueve años.
Dígase: No soy un fracasado. Solo fallé al intentar hacer algo. Hay una gran diferencia entre una situación y otra.
Dígase: No soy un fracasado. Solo fallé al intentar hacer algo. Hay una gran diferencia entre una situación y otra.
Andy Andrews, ed., «Erma Bombeck» en
Storms of Perfection 2, Lightning Crown Publishers, Nashville, 1994
Fracaso es solo una puerta para caminar
con más seguridad y victoria, sobre todo si mi vida está anclada en Jesús, el
Autor y Consumador de nuestra fe.
domingo, 15 de febrero de 2015
LA POESÍA DE RAMÓN VÁZQUEZ ORELLANA
SONETO
Entrar en
continente de un soneto
algún tema de
los que están por afuera
(catorce
rejas tiene de frontera)
es evidente
de extremado reto.
Las ideas no
nacen por decreto
ni palabras
aquí vale cualquiera,
porque cada
una, en modo y en manera,
ha de cubrir
las normas del objeto.
De alta
inspiración, noble, el instrumento,
que en tamaño
tasado, literario,
capaz es para
hacerse monumento.
Suma de
ingenio y rotación de idea,
para total
conjunto intermediario
de pasar de
unidad, a lo que sea.
CÓRDOBA. Arcos de la Frontera,
18-12/99.
Ramón Vázquez Orellana.
NUEVO DÍA
TU ERES FUERTE ..
las cosas estarán mejorando
tu eres importante
Tu vales mucho
eres amoroso/a
el tiempo es ahora
esto también pasará
Tu puedes ser quien realmente
eres
lo mejor está por venir
tu eres fuerte
BUENOS DÍAS DESDE ARCOS DE LA FRONTERA A TODO EL MUNDO
AGUA DULCE ..
Un
pequeño buque de carga
navegaba cerca de las costas de América del Sur
cuando la provisión de agua potable se le agotó.
El capitán no conocía exactamente cuál era su posición;
entonces, al percibir otro barco a lo lejos,
la tripulación envió por radio
un pedido de socorro en estos términos:
"El agua dulce falta a bordo".
Cuál no fue su sorpresa
cuando el navío interpelado respondió:
"¡Sólo tienen que sacar agua!"
Así lo hicieron; sacaron agua, la filtraron
y bebieron tanta agua dulce como quisieron.
¿Que habia sucedido?
Su barco se encontraba
cerca de la desembocadura del Amazonas,
(el agua del mar es salada no se puede beber
en cambio el agua de los rios es dulce)
el gran río cuyas aguas se pierden en el Atlántico
a más de cien kilómetros mar adentro.
A pesar de las apariencias contrarias,
se salvaron al creer el mensaje que se les dirigió.
Quizás, amigo, tengas sed de paz,
de perdón, de reposo, de redención.
Tal vez has buscado saciar esa sed,
pero no lo has logrado;
ni el trabajo, ni las distracciones,
ni el bienestar material han podido apagarla.
Mas a tu alcance está el río de la gracia y el amor de Dios
que corre ancho, profundo e inagotable
en medio de las amargas aguas de este mundo.
Sólo tienes que aprovechar lo que está a su disposición.
pero muchas veces no somos lo suficientemente decididos
a dar el paso de recoger esa agua dulce
para disfrutar de las maravillosas sorpresas
que tiene para nosotros...
no permitas hoy que ese amor celestial quede alli sin uso,
no dejes que sea muy tarde y ya no puedas disfrutar
de tantas bendiciones guardadas esperando solo para tí...
Escucha la voz de Jesús: (San Juan 4:13-14).
"Cualquiera que bebiera de esta agua
(la de este mundo), volverá a tener sed;
mas el que bebiere del agua que yo le daré,
no tendrá sed jamás; sino que el agua que le daré
será en él una fuente de agua
que salte para vida eterna"
Mateo 11:28 Venid á mí todos
los que estáis trabajados y cargados,
que yo os haré descansar.
Autor:
desconocido
sábado, 14 de febrero de 2015
BUENOS DÍAS DESDE ARCOS DE LA FRONTERA A TODO EL MUNDO
AGUA DULCE…
Un pequeño buque de carga
navegaba cerca de las costas de América del Sur
cuando la provisión de agua potable se le agotó.
El capitán no conocía exactamente cuál era su posición;
entonces, al percibir otro barco a lo lejos,
la tripulación envió por radio
un pedido de socorro en estos términos:
"El agua dulce falta a bordo".
Cuál no fue su sorpresa
cuando el navío interpelado respondió:
"¡Sólo tienen que sacar agua!"
Así lo hicieron; sacaron agua, la filtraron
y bebieron tanta agua dulce como quisieron.
¿Que habia sucedido?
Su barco se encontraba
cerca de la desembocadura del Amazonas,
(el agua del mar es salada no se puede beber
en cambio el agua de los rios es dulce)
el gran río cuyas aguas se pierden en el Atlántico
a más de cien kilómetros mar adentro.
A pesar de las apariencias contrarias,
se salvaron al creer el mensaje que se les dirigió.
Quizás, amigo, tengas sed de paz,
de perdón, de reposo, de redención.
Tal vez has buscado saciar esa sed,
pero no lo has logrado;
ni el trabajo, ni las distracciones,
ni el bienestar material han podido apagarla.
Mas a tu alcance está el río de la gracia y el amor de Dios
que corre ancho, profundo e inagotable
en medio de las amargas aguas de este mundo.
Sólo tienes que aprovechar lo que está a su disposición.
pero muchas veces no somos lo suficientemente decididos
a dar el paso de recoger esa agua dulce
para disfrutar de las maravillosas sorpresas
que tiene para nosotros...
no permitas hoy que ese amor celestial quede alli sin uso,
no dejes que sea muy tarde y ya no puedas disfrutar
de tantas bendiciones guardadas esperando solo para tí...
Escucha la voz de Jesús: (San Juan 4:13-14).
"Cualquiera que bebiera de esta agua
(la de este mundo), volverá a tener sed;
mas el que bebiere del agua que yo le daré,
no tendrá sed jamás; sino que el agua que le daré
será en él una fuente de agua
que salte para vida eterna"
Mateo 11:28 Venid á mí todos
los que estáis trabajados y cargados,
que yo os haré descansar.
Autor: desconocido
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