FARMACIAS DE GUARDIA EN LA PROVINCIA DE CÁDÍZ

FARMACIAS DE GUARDIA EN LA PROVINCIA DE CÁDÍZ
PULSAR PARA VER

.

.

CALENDARIO

domingo, 30 de marzo de 2014

RECUERDOS DE ARCOS ANTONIO TÉLLEZ







CAMPAMENTOS PARA NIÑOS Y NIÑAS 2013-2014


FABULA DE ESOPO

La golondrina, la serpiente y la Corte


Una golondrina que retornaba de su largo viaje, se encontraba feliz de convivir de nuevo entre los hombres. 
Construyó entonces su nido sobre el alero de una pared de una Corte de Justicia y allí incubó y cuidaba a sus polluelos. Pasó un día por ahí una serpiente, y acercándose al nido devoró a los indefensos polluelos. La golondrina al encontrar su nido vacío se lamentó: 
-Desdichada de mí, que en este lugar donde protegen los derechos de los demás, yo soy la única que debo sufrir equivocadamente.

No todo lo que beneficia a otros lo beneficia a uno.

NUEVO DÍA

Caminamos por la vida intentando librarnos de aquellas cargas pesadas que nos ha entregado nuestro pasado y nos hacen caminar de forma lenta. Luchamos por borrar de nuestra mente esos recuerdos que nos ponen a agonizar y se nos convierten en un castigo. Hasta que llega el momento en el que de tanto querer olvidar, creemos que lo hemos logrado. Pero con el pasar de los días, nos damos cuenta de que los fantasmas no son fantasmas, sino que son realidades vivas que nos hacen llorar y nos llenan de sufrimientos.

Nos sentimos tan impotentes al ver que somos esclavos de un pasado que nos trata como sus muñecos, que nos maneja como veletas y nos hace caer en el mismo agujero de dolor del que creíamos nos habíamos librado… Llegamos a pensar que la vida tiene mucho de injusta, porque mientras unos sonríen y abrazan el cielo, nosotros estamos comiendo tierra, llorando sin esperanza alguna y con el alma partida por no lograr ver la luz al final del túnel. No entendemos nada de lo que está pasando, la gente nos dice que las cosas son simples, pero nosotros no encontramos tal sencillez, por el contrario, nos seguimos ahogando en el mar de nuestros recuerdos.

Pero como bien dicen por ahí: “no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista” y somos nosotros quienes debemos tomar una decisión y no seguir permitiendo que nuestras debilidades nos dominen. No está mal que lloremos, pataleemos, gritemos y mostremos nuestra inconformidad con aquella situación que tanto nos lastima, porque si te fijas un poco más en ello, ésa es la única forma que tiene el alma para quitarse ese dolor que la mata lentamente. Pero un día, tras mil y un horas llenas de oscuridad, tus ojos se cansarán de llorar y las lágrimas habrán limpiado esa cortina de humo que no te dejaba ver para que al fin, empieces a reconocer que vales la pena y que no mereces seguir sufriendo por un pasado que ahora vive feliz mientras tu caminas por valles de desidia.


Alguien me dijo una vez que si te daban una gran tristeza, era porque ibas a ganar un inmenso aprendizaje, pero, ¿a quién puede ocurrírsele tan macabro método de enseñanza? Pensé. Con los años, he descubierto que es verdad, que aprendemos más de los tragos amargos que de aquellos dulces, y que no valemos por nuestras caídas, sino por el número de veces que nos hemos levantado de ellas, incluso, sin fuerza ni voluntad.


Puede que muchas veces no nos imaginemos un paso hacia el futuro, pero es porque no hemos descubierto el verdadero valor que tiene nuestro corazón para librarnos de las penas que se nos pegan al alma. Nosotros somos valiosos y debemos buscar nuestro bienestar, así que vamos a recoger del suelo el pedacito de dignidad que nos queda y la vamos a cultivar con esperanza, seguros de que tras la puerta del dolor, nos espera un universo de alegría y amor en el que ya no necesitaremos de nuestro triste pasado.

FOTOS PORTADA 30-03-2014












































El Tazón de madera

El Tazón de madera


El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban. La familia completa comía junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían el alimentarse un asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo de y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel. El hijo y su esposa se cansaron de la situación.

-Tenemos que hacer algo con el abuelo, dijo el hijo. -Ya he tenido suficiente. Derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo.

Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor. Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera.

De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus ojos mientras estaba ahí sentado sólo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía, eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida. El niño de cuatro años observaba todo en silencio.

Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le preguntó dulcemente: -¿Qué estás haciendo?

Con la misma dulzura el niño le contestó: -Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos. Sonrió y siguió con su tarea.

Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las lágrimas rodaban por sus mejillas y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sabían lo que tenían que hacer.

Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa, parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.

Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus mentes procesan los mensajes que absorben. Si ven que con paciencia proveemos un hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de sus vidas. Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques con los que construyen el futuro de su hijo. Seamos instructores sabios y modelos a seguir.

He aprendido que puedes decir mucho de una persona por la forma en que maneja tres cosas: un día lluvioso, equipaje perdido y luces del arbolito enredadas.

He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a extrañar cuando ya no estén contigo.

He aprendido que aún cuando me duela, no debo estar solo.

La gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca cómo los hiciste sentir.



El presidente de la Unión de Consumidores de Cádiz solicita reuniones con partidos políticos para abordar soluciones para la ciudadanía

El presidente de la Unión de Consumidores de Cádiz solicita reuniones con partidos políticos para abordar soluciones para la ciudadanía

Cádiz, 29 de marzo de 2014. Miguel A. Ruiz, presidente de la Unión de Consumidores de Cádiz, ha solicitado en esta semana reuniones con diferentes partidos políticos con el fin de analizar conjuntamente la situación de la provincia de Cádiz y proponer actuaciones de cara a ofrecer soluciones a la ciudadanía frente a las duras condiciones que la crisis económica ha dejado en una de las provincias más castigadas por el desempleo.

Así, en estas reuniones aparte de conocer los aspectos más importantes en los que están trabajando los partidos políticos se propondrán actuaciones para la mejora de las condiciones sociales de los consumidores y usuarios de Cádiz.

También, Miguel A. Ruiz detallará a los asistentes a las reuniones los aspectos más importantes que la Unión de Consumidores de Cádiz va a llevar a cabo de cara a ofrecer soluciones a los ciudadanos.

Estas actuaciones se enmarcan como cumplimiento de lo manifestado por Miguel A. Ruiz en su discurso de los IV Premios Consumidores de Cádiz en el que señaló que en este año se llevará un intenso esfuerzo de diálogo con el los partidos políticos, sindicatos y confederación de empresarios con el fin de dar soluciones factibles para la ciudadanía con el fin de abordar los duros efectos de la crisis económica.

Todo se justifica bajo la filosofía de la Unión de Consumidores de Cádiz de entender el Consumo en Positivo, ofreciendo soluciones y no problemas, tendiendo la mano y no creando discordia.

En los próximos días se irá informando acerca de las fechas de cierre de estas reuniones y de los resultados de las mismas.

Para más información: 954 54 06 28
Miguel A. Ruiz: 671 04 86 25

Vicepresidente

NAZARENO DE ARCOS DANDO LA BENDICIÓN


BUENOS DÍAS DESDE ARCOS DE LA FRONTERA

En la pequeña escuelita rural había una vieja estufa de carbón muy anticuada. Un chiquito tenía asignada la tarea de llegar al colegio temprano todos los días para encender el fuego y calentar el aula antes de que llegaran su maestra y sus compañeros.
.
Una mañana, llegaron y encontraron la escuela envuelta en llamas. Sacaron al niño inconsciente más muerto que vivo del edificio. Tenía quemaduras graves en la mitad inferior de su cuerpo y lo llevaron urgente al hospital del condado.
.
En su cama, el niño horriblemente quemado y semi inconsciente, oía al médico que hablaba con su madre. Le decía que seguramente su hijo moriría que era lo mejor que podía pasar, en realidad -, pues el fuego había destruido la parte inferior de su cuerpo.
Pero el valiente niño no quería morir.
.
De alguna manera, para gran sorpresa del médico, sobrevivió.
.
Una vez superado el peligro de muerte, volvió a oír a su madre y al médico hablando despacito. Dado que el fuego había dañado en gran manera las extremidades inferiores de su cuerpo, le decía el médico a la madre, habría sido mucho mejor que muriera, ya que estaba condenado a ser inválido toda la vida, sin la posibilidad de usar sus piernas.
Una vez más el valiente niño tomó una decisión.
.
Caminaría. Pero desgraciadamente, de la cintura para abajo, no tenía capacidad motriz. Sus delgadas piernas colgaban sin vida.
Finalmente, le dieron de alta.
.
Todos los días, su madre le masajeaba las piernas, pero no había sensación, ni control, nada.
.
No obstante, su determinación de caminar era más fuerte que nunca.
.
Cuando no estaba en la cama, estaba confinado una silla de ruedas.
Una mañana soleada, la madre lo llevó al patio para que tomara aire fresco.

Ese día en lugar de quedarse sentado, se tiró de la silla. Se impulsó sobre el césped arrastrando las piernas.
.
Llegó hasta el cerco de postes blancos que rodeaba el jardín de su casa. Con gran esfuerzo, se subió al cerco. Allí, poste por poste, empezó a avanzar por el cerco, decidido a caminar.

Empezó a hacer lo mismo todos los días hasta que hizo una pequeña huella junto al cerco. Nada quería más que darle vida a esas dos piernas.
.
Por fin, gracias a las oraciones fervientes de su madre y sus masajes diarios, su persistencia férrea y su resuelta determinación, desarrolló la capacidad, primero de pararse, luego caminar tambaleándose y finalmente caminar solo y después correr.

Empezó a ir caminando al colegio, después corriendo, por el simple placer de correr. Más adelante, en la universidad, formó parte del equipo de carrera sobre pista.
.
Y aun después, en el Madison Square Garden, este joven que no tenía esperanzas de sobrevivir, que nunca caminaría, que nunca tendría la posibilidad de correr, este joven determinado, Glenn Cunningham, llegó a ser el atleta estadounidense que ¡corrió el kilómetro más veloz el mundo!
.



CAMBIO DE HORA ESTE FIN DE SEMANA