viernes, 30 de agosto de 2024
jueves, 29 de agosto de 2024
NUEVO DÍA
La
luna jamás había brillado de esa manera; nunca sus lagos luminosos habían
bañado de tal forma a la oscuridad, destiñendo su negrura, hasta volverla
transparente. Yo; permanecí sentado, impactado ante tal evento, mientras mis ojos
eran calcinados por tal lucidez, lucidez que desgarraba mi cuerpo, pero
deleitaba mi alma, a tal punto que el dolor, quedaba minimizado por la belleza
de la destrucción.
-Observaba-
como destellos lunares acariciaban todo volviéndolo invisible ante mis ojos
llameantes; -Observaba- como Relámpagos púrpuras cortaban la respiración de
cada ser que me rodeaba robando de forma fugaz la fugacidad de sus almas,
mientras sus cuerpos lentamente eran devorados por la luz.
-Sabía
que era el fin.- Las lágrimas de mis ojos se
evaporaban;
Mientras
el gran espectro luminoso se acercaba a mí. Lentamente la luz fue
desapareciendo, junto con la vida de mis ojos ahora
inertes, -Estaba ciego.- Sentí como mi última lágrima se disipo entre ese
destello púrpura que nunca vi, acompañando a mi alma a su encuentro con la
nada.
Sentí
como mi cuerpo era masticado por aquel demonio blanco,
pero
jamás vi el rostro de mi acecino. Esa noche; la luz me llevo al fin, entre los
brazos de la oscuridad. “Que ironía; siempre pensé que nada era color negro”
miércoles, 28 de agosto de 2024
NUEVO DÍA
LA LEYENDA
DEL VERDADERO AMIGO..
Dice una linda leyenda árabe que dos
amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje
discutieron.
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA
EN EL ROSTRO.
Siguieron adelante y llegaron a un oasis
donde resolvieron bañarse.
El que había sido abofeteado y lastimado
comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomó un estilete y
escribió en una piedra:
HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA.
Intrigado, el amigo preguntó:
¿Por qué después que te lastimé,
escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió:
Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en
la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y
apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en
la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá
borrarlo.


























