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Entrevista de portada

                           

 

Si fuera

LA BELLEZA NATURAL.... ARCOS DE LA FRONTERA

LA BELLEZA NATURAL.... ARCOS DE LA FRONTERA

ARCOS, UNA POSTAL PARA LA HISTORIA

ARCOS, UNA POSTAL PARA LA  HISTORIA

ARCOS DE LA FRONTERA EN LA HISTORIA

ARCOS DE LA FRONTERA EN LA HISTORIA

EN POSITIVO ....

EN POSITIVO ....

CALENDARIO DE EVENTOS

martes, 20 de septiembre de 2011

RECUERDOS FERIA SAN MIGUEL DE ARCOS DE LA FRONTERA 2010













RECUERDOS DE LA FERIA DE SAN MIGUEL 2002 EN ARCOS DE LA FRONTERA





FOTOS PREPARATIVOS FERIA DE SAN MIGUEL EN ARCOS DE LA FRONTERA 2011














FOTOGRAFÍAS PACO BAUTISTA

FOTOGRAFÍA PINTURA DE FERNANDO MANZANO HUERTAS DE ARCOS DE LA FRONTERA

FÁBULA DE SAMANIEGO

Fábula VIII

8. El ratón de la corte y el del campo

Un Ratón cortesano
Convidó con un modo muy urbano
A un Ratón campesino.
Diole gordo tocino,
Queso fresco de Holanda,
Y una despensa llena de vianda
Era su alojamiento,
Pues no pudiera haber un aposento
Tan magníficamente preparado,
Aunque fuese en Ratópolis buscado
Con el mayor esmero,
Para alojar a Roepan primero.
Sus sentidos allí se recreaban;
Las paredes y techos adornaban,
Entre mil ratonescas golosinas,
Salchichones, perniles y cecinas.
Saltaban de placer, ¡oh qué embeleso!
De pernil en pernil, de queso en queso.
En esta situación tan lisonjera
Llega la Despensera.
Oyen el ruido, corren, se agazapan,
Pierden el tino, mas al fin se escapan
Atropelladamente
Por cierto pasadizo abierto a diente.
«¡Esto tenemos! dijo el campesino;
Reniego yo del queso, del tocino
Y de quien busca gustos
Entre los sobresaltos y los sustos»
Volvióse a su campaña en el instante
Y estimó mucho más de allí adelante,
Sin zozobra, temor ni pesadumbres,
Su casita de tierra y sus legumbres

EL POETA Y LA POESÍA SALVADOR RUEDA

Divididas en manojos
están tus negras pestañas,
y cuando la luz las besa
no he visto sombras más largas.

PECADO SIN PERDÓN

Pecado sin perdón


Puedo perder todo menos mis sueños, ellos son simplemente la savia que mantiene mi ser interno y me lleva a lugares, en lo que soy yo mismo, ellos son la sangre que corre por mis venas, la luz que da, el día a las tinieblas de la realidad, realidad que escapa del entendimiento celestial, para lo que fue hecha.
Que peor castigo podemos tener los mortales que perder nuestros sueños, es la penumbra hecha realidad, el abismo eterno del que tanto hemos oído. Sí, que desdicha, un ser sin sueños, que crueldad, el pretender ser la muerte pasando la hoz por la mente de un soñador, si existe un pecado sin perdón ha de ser este.

No perdamos esa agua pura que proviene del manantial de nuestro ser interno, no sequemos ese río, ahí está, el verdadero peligro de extinción de la humanidad. La llamada muerte viva, es ser tan sólo un fantasma en pena sin lugar donde repose su alma.
Puedo perder todo menos mis sueños.

Colaboración de S.S
Venezuela
www.tubreveespacio.com 

NUEVO DÍA

Sea una persona sin edad. Sí, disfruta la juventud. El entusiasmo, la energía, los sueños, el amor por el riesgo, la perseverancia en las acciones, todas estas cualidades existen dentro del ser, no importando la edad. Pero también disfruta ser mayor. La madurez y la sabiduría, el respeto, la paciencia y la tranquilidad, el amor por la estabilidad. Al tener todas estas cualidades, estarás acercándote de la perfección y tendrás una vida 

» ¿Por qué nos pican los mosquitos?interesante y curioso:

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Entre más madura esté una fruta más antioxidantes obtienes

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Conoce la mejor medicina para el dolor y es gratis

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REFLEXIÓN DEL CONSEJO LOCAL DE HERMANDADES Y COFRADÍAS DE ARCOS DE LA FRONTERA

En nuestro camino hacia Dios, se suceden tormentas y bonanza, inquietudes y consuelos. Necesitamos momentos de reposo, de aire fresco, de esperanza. 

Las nubes llegan. El viento se desata. Llueve. Rayos y truenos iluminan, frenéticamente, el paisaje.

En el mar, miedo ante las olas. En tierra, angustia por lo que pueda suceder a los navegantes.

El viento cambia de dirección. La lluvia amaina. El mar comienza a serenarse. La tormenta pasa.

En la vida llegan momentos duros, de tormenta. Las situaciones se precipitan. La angustia invade el alma. Sentimos miedo.

Luego, como por un extraño milagro, las cosas vuelve a ocupar su sitio. La vista y la mente recuperan la serenidad. La prueba ha pasado.

La experiencia nos recuerda que no todo está arreglado. Hay tormentas que dejan daños íntimos, heridas que han de ser curadas. Además, tras las zozobras del hoy son casi seguras las que llegarán en unos días, o quizá incluso mañana.

Pero los momentos de bonanza permiten recuperar energías. Nos preparamos para la siguiente prueba, consolamos el alma con la dicha de estos instantes de paz, de armonía, de belleza.

En nuestro camino hacia Dios, se suceden tormentas y bonanza, inquietudes y consuelos. En la marcha humana, necesitamos momentos de reposo, de aire fresco, de esperanza.

Miramos al cielo. Brillan luces bellas. También en el mundo del espíritu contamos con faros maravillosos que iluminan, que confortan. Existen estrellas para el alma.

“La vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta. Las verdaderas estrellas de nuestra vida son las personas que han sabido vivir rectamente. Ellas son luces de esperanza. Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía” (Benedicto XVI, encíclica “Spe salvi” n. 49).

Tras la tormenta, recogemos fuerzas. Mañana, con la ayuda de Dios, desde la compañía de la Virgen, de los santos, y de tantos corazones buenos, iniciará una nueva travesía. En el horizonte brillará, como señal de esperanza, de alegría, un sol recién nacido. Su luz iluminará ese camino que nos acerca al hogar, a la patria, a la casa del Padre que ama y espera a cada uno de sus hijos.

COCINANDO CON EL CLUB DEL PLATO ESTRELLA " HUEVOS REBOZADOS CON ESPINACAS "

COCINANDO CON EL CLUB DEL PLATO ESTRELLA

HUEVOS REBOZADOS CON ESPINACAS

RECETA 53


Ingredientes:
7 huevos frescos
400 grs de espinacas congeladas
1 vaso de harina
3/4 de litro de leche o un poco menos
1/2 cebolla mediana
Aceite, agua, sal y pimienta molida
100 grs de queso rallado
Pan rallado
Unas gotas de vinagre

Para hacerlos:
Se toman seis huevos y se ponen a cocer en agua con unas gotas de vinagre  para ponerlos duros sin que se rompan. Luego se dejan enfriar. Se parten por la mitad a lo largo y se les saca la yema sin que se rompa la clara. Se reservan claras y yemas por separado.
Por otro lado se cuecen también en agua las espinacas durante 15 minutos, a contar desde que arranca el hervor. Pasado ese tiempo, se cuelan, se escurren muy bien, presionándolas con las manos sobre el escurridor, y se trituran.
Se pica muy finamente la cebolla y se rehoga en aceite sin que llegue a dorarse. Se vuelca entonces toda la harina de golpe y se le dan unas vueltas para que se tueste. Sin dejar de remover se va incorporando la leche poco a poco para hacer una bechamel, como si fuera para croquetas pero un poco más espesa. Se condimenta con sal y pimienta y se mezcla con las espinacas y con las yemas duras estrujadas. Se rectifica de sal si hiciera falta. Esta masa se vuelca sobre una fuente y se deja enfriar completamente.
Entonces, se toma un medio huevo duro y por la parte plana se cubre con abundante masa de espinacas. Se hace lo mismo con las 12 mitades.
Se rebozan por todos lados con queso rallado (en lugar de harina), huevo batido y pan rallado y se fríen en aceite abundante y caliente. Al sacarlos se ponen sobre papel absorbente de cocina para que escurran del aceite sobrante.

MEDITACIÓN DIARIA

¿Qué hacer cuando Dios calla?
Aunque Dios calle y permanezca oculto, en el fondo del corazón percibimos su presencia, quien nos ama no nos abandona. 
Autor: P Evaristo Sada LC | Fuente: www.la-oracion.com



¿Por qué Dios está oculto? ¿Por qué, luego de encontrarlo, se esconde? ¿Por qué es tan difícil entenderle? ¿Por qué calla? ¿Por qué no siempre responde? ¿No le importan mis problemas? ¿Es que no me ama? ¿Se ha olvidado de mí?

Hay momentos en la vida en que gritamos a Dios como el salmista:

Dios mío, Dios mío,
¿por qué me has abandonado?
A pesar de mis gritos mi oración no te alcanza.
Dios mío, de día te grito, y no respondes;
De noche, y no me haces caso... (Sal 22 (21))

¡Despierta ya! ¿Por qué duermes, Señor?
¡Levántate, no nos rechaces para siempre!
¿Por qué ocultas tu rostro y olvidas nuestra miseria y opresión? (Sal 44)

Cuando Dios calla nos sentimos perdidos 

El silencio de una persona amada es doloroso. Se percibe como ausencia, vacío, desinterés, soledad... El silencio del otro provoca inseguridad y puede ser el origen de resentimientos y desconfianza.

Por eso el silencio de Dios es terriblemente doloroso. Jesucristo también lo padeció en la cruz, se sintió abandonado por el Padre.
 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? (Mc 15, 34b)

Sabemos que Dios salió de su eterno silencio, reveló su secreto, desveló su misterio en la Palabra: Jesucristo. Y que Cristo está vivo. Lo sabemos, pero eso no quita su misterioso silencio.

Pero percibimos su presencia

Creo que todos hemos experimentado la pérdida de un ser querido. Cuando muere alguien a quien amamos, tenemos la impresión de que no ha muerto del todo. Sabemos que, de alguna manera, está vivo. Nuestro corazón guarda la seguridad, o al menos la esperanza, de que esa persona a la que amamos sigue existiendo y está presente en nuestra vida, aunque de manera diferente. Lo experimentamos así, porque la memoria del amor nos fortalece la seguridad de que quien nos ama no nos abandona.

Aunque Dios calle y permanezca oculto, casi como si estuviera muerto, en el fondo del corazón percibimos su presencia. Esta percepción interior crece a medida que se desarrolla en nosotros la semilla de las virtudes teologales. La experiencia nos va demostrando el amor que Dios nos tiene. La memoria iluminada por la fe nos ayuda a recordarlo. Y así, progresivamente, nos va invadiendo la confianza de que Dios está presente. Poco a poco la gracia de Dios va trabajando en nosotros y de esa manera en el fondo de nosotros mismos crece y se va fortaleciendo una percepción interior de la que el corazón está seguro y que, gracias a la fe, se convierte en certeza:
 Aunque no lo vea, aunque no lo sienta, Él está aquí, conmigo, y me ama.

Lecciones aprendidas ante el silencio de Dios

En mi vida he aprendido tres lecciones ante los silencios de Dios:

1. Que no debo perder la paz interior, aunque sufra lo indecible. Se vale quejarse, pero sin perder la paz interior. Esta es la gran lección del salmista.

Dios mío, de día clamo, y no respondes,
también de noche, no hay silencio para mí.
¡Mas tú eres el Santo,
que moras en las laudes de Israel!

En ti esperaron nuestros padres,
esperaron y tú los liberaste;
a ti clamaron, y salieron salvos,
en ti esperaron, y nunca quedaron confundidos(Sal 22(21), 2-6)

El Salmo 22 (21) nos enseña que no hay que desesperar, no hay que rebelarse contra Dios. Cuando Dios calla es tiempo de más oración, de súplica humilde y confiada.

Sí, tú del vientre me sacaste,
me diste confianza a los pechos de mi madre;
a ti fui entregado cuando salí del seno,
desde el vientre de mi madre eres tú mi Dios.

¡No andes lejos de mí, que la angustia está cerca,no hay para mí socorro! (Sal 22(21), 10-12)

Si Dios calla en tu vida, te recomiendo que pronuncies pausadamente, con plena conciencia, en actitud abierta y confiada, el Salmo 22.


2. Que debo aceptar mis límites y tener confianza. En la comunicación, el silencio tiene un significado. Y si el silencio viene de Dios puedo tener la certeza de que no puede ser más que un gesto de amor, algo que Él me ofrece para mi bien. En Dios el silencio no puede significar rechazo o desinterés, simplemente Dios no puede hacerme una cosa así.

El silencio de Dios se convierte para mí en un reclamo para que yo guarde silencio, que acepte que hay algo de Dios que no alcanzo a comprender y que aprenda a escucharlo y acoger su voluntad con plena confianza en la Providencia.

Job nos da lecciones estupendas. Él llegó a aceptar que no alcanzaba a comprender muchas cosas que le sucedían y que debía abrazar el Plan de Dios, renunciando a su propia lógica.

Sé que eres todopoderoso:

ningún proyecto te es irrealizable.

Era yo el que empañaba el Consejo

con razones sin sentido.

Sí, he hablado de grandezas que no entiendo,

de maravillas que me superan y que ignoro. (Job 42, 2-3)

Y después del silencio de Dios, Job alcanzó el culmen de su relación filial con Dios, hizo experiencia personal de la bondad y del amor de Dios aún en medio del misterio:
 “Sólo de oídas te conocía, pero ahora te han visto mis ojos” (Job 42, 5)

Esto me hace pensar en lo injustos que somos a veces con Dios: nos quejamos de que nos deja huérfanos cuando somos nosotros los que tantas veces nos comportamos como huérfanos, y Él, nuestro Padre y Hermano querido, allí está esperando pacientemente en silencio en el Sagrario, en nuestro corazón, en el prójimo, en todas partes...


3. Que debo perseverar en oración (cf. Mt 26, 41; cf 1 Tes 5, 17) y ser como el amigo inoportuno que llama a la puerta hasta que abre (cf Lc 18,1-8), con la certeza de que mi Padre me escuchará:

Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra; o, si pide un huevo, le da un escorpión? Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan! (Lc 11, 9-13)

Tarde o temprano escucharás tu nombre

Cuando Dios calla es tiempo de fe y libertad.

El silencio de Dios, no a pesar, sino precisamente por su complejidad y ambivalencia, es el espacio en el que se juega la libertad y la dignidad del hombre frente al tiempo y frente al Eterno (...), los tiempos de silencio de Dios son los tiempos de la libertad humana. 
(Bruno Forte)

Libertad para saber esperar, para optar por el amor sin condiciones. Cuando Dios calla, nos enseña a amar.

El silencio de Dios no es ausencia, es otra forma de estar presente, un lenguaje diferente. Lo que pasa es que somos impacientes y queremos respuestas inmediatas y siempre a nuestro estilo. Algo importante en el amor es aceptar al otro como es. También Dios merece este trato.

Cuando Dios calla es sábado santo. Tarde o temprano (tal vez hasta el día de nuestra muerte), escucharemos la voz tan esperada que nos llama por nuestro nombre, como aquél: “María” (Jn 20,16) de Cristo Resucitado.


De todos modos, la pregunta permanece abierta: ¿Por qué Dios calla?

Pregúntaselo tú mismo y espera con paciencia su respuesta.

RADIO ARCOS 20 SEPTIEMBRE 2011









RADIO ARCOS EMISORA MUNICIPAL, PROGRAMACIÓN PARA LA NOCHE  DE HOY MARTES 20  DE SEPTIEMBRE 2011.

A LAS 20:00 HORAS: INFORMATIVOS R.N. E

EL VINILO CANCIONES DEL AÑO 1971.

SEVILLANAS DE ORO.

22:00 HORAS: CLÁSICOS EN LA NOCHE: POESÍA Y LA MEJOR MÚSICA CLÁSICA DE TODOS LOS TIEMPOS.

22.30 HORAS: LA CANCIÓN DE TU VIDA: TEMAS MUSICALES PRESENTADOS Y ELEGIDOS POR NUESTROS OYENTES.

23.00 HORAS “NOSTALGIA BAJO LA LUNA “EL PODER DE LA PALABRA



ENTREVISTAS DEL AÑO  2010: DIEGO GARCÍA SILVA 1ª PARTE.

 SIEMPRE BAJO LA LUNA: JUAN DE JESÚS RAMÍREZ ALPRESA.

HOMENAJES: ENTREVISTA EN LA FERIA DE ARCOS 1988 A MANUEL MULERO MARTÍNEZ Y VELÁ FLAMENCA DE LAS NIEVES 1995 DEDICADA A LOS PUEBLOS DE LA SIERRA.

SI FUERA: JUAN JOSÉ PARRA CALDERÓN. 

REFLEXIONES DIARIAS: LA VASIJA DE LA MISERICORDIA.

INFORME: LA SONRISA

GENTE DE ARCOS: ENTREVISTA DEL AÑO 1998: MANOLITA SABORIDO MUÑOZ 2ª  PARTE.

3 A 5 DE LA MADRUGADA: MADRUGADA EN LAS ONDAS. 


RADIO ARCOS, LA RADIO QUE SE ESCUCHA, 29 AÑOS EN TU VIDA.


FOTOS EN PORTADAS DEL DÍA DE HOY