jueves, 13 de junio de 2024
miércoles, 12 de junio de 2024
NUEVO DÍA
Intentar algo nuevo quizá sea aterrador y hasta peligroso. Por
eso es mucho más inteligente aceptar un riesgo calculado que un paso
imprudente.
Charles Lindbergh se metió en un riesgo calculado cuando decidió
cruzar el Atlántico solo con un monoplano de un solo motos. ¿Tenía Lindbergh
temor?
Sin duda podía haberlo tenido si no hubiera volado antes o si
hubiera ignorado todo sobre aviones. Si no hubiera confiado en el constructor
de su avión ni en sus mecánicos, también habría tenido una buena razón para estar
preocupado. Y si hubiera decidido hacer el viaje por capricho, sin
planificación anticipada, sin duda alguna los demás habrían pensado que era
imprudente.
No obstante, ninguno de estos factores se dieron en el caso de
Lindbergh. Era un piloto y mecánico experimentado que dedicó meses a supervisar
en persona la construcción de su avión. Participó en la planificación de cada
detalle de este vuelo histórico. El resultado final fue un vuelo seguro que
terminó antes de lo previsto y con gasolina en el depósito.
En gran medida, el "afortunado Lindy" formó su propia
suerte.
Asimismo, los grandes momentos espirituales se basan casi
siempre en la preparación anticipada. Moisés creció en la corte del faraón,
desconociendo que lo preparaban para el día en que le pediría al faraón que
dejara salir a su pueblo de Egipto.
Daniel era un hombre de oración muchos años antes de que el rey
firmara el decreto prohibiendo la oración. La violación de la ley llevó a
Daniel al foso de los leones, donde se respondieron sus oraciones pidiendo
protección.
David pertenecía a la corte del rey Saúl y se casó con su hija.
Esto fue parte de su preparación para sentarse un día en el trono. Los años que
pasó en el desierto lo prepararon en lo espiritual para confiar en Dios, y solo
en Dios, de modo que le preservara, protegiera y ayudara a gobernar un imperio.
La misma Ester se preparó durante un año antes de ganar el "concurso"
de reina.
Quizá tú no veas con claridad cuál es el
propósito de Dios para tu vida, pero puedes confiar en que te está preparando
para alcanzarlo. Él no desaprovecha ningún momento de tu vida. Así que haz que
cada relación y experiencia cuenten hoy, ¡a sabiendas de que el Señor te está
preparando para grandezas futuras
martes, 11 de junio de 2024
NUEVO DÍA
Intensamente
Vivos
Quizás dé lo mismo si se trata de un
año nuevo...
...o de un nuevo grupo de pertenencia,
...de un nuevo lugar donde vivir,
...de un nuevo amigo,
...o de una nueva pareja.
Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde viejas actitudes.
Por eso te deseamos y nos deseamos...
Que no se nos vaya nuestro tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la
pena.
Nadie vino a este mundo...
... a encerrarse en un lugar seguro,
... a lograr la aprobación de los demás,
... a “matar el tiempo”.
El tiempo es algo precioso:
un recurso no renovable.
Que miremos hacia atrás sólo para cerrar los asuntos pendientes.
Es el único modo en que el pasado puede realmente pasar:
... decir lo largamente callado,
... hacerse cargo de los errores
y pedir disculpas,
... reconocer lo recibido
y dar las gracias,
... comprender lo no comprendido,
... dejar ir lo que ya no es.
Cerrar lo inconcluso es comenzar a hacer espacio para lo Nuevo.
Que sepamos pedir ayuda cuando la necesitemos, para volver a pararnos sobre
nuestros propios pies.
Dejarse ayudar es un buen antídoto para la omnipotencia o la necedad.
Que sepamos ayudar a quien lo necesite...
... sin perdernos en el otro,
... sin invadir ni manipular,
... sin generar dependencia,
... sin forcejear para que nadie
cambie lo que no está
dispuesto a cambiar.
Ayudar requiere el ejercicio de una solidaridad inteligente, consciente de sus
trampas y de sus límites.
Que permanezcamos abiertos a encontrar verdaderos compañeros de Camino, afines
a nuestra más íntima Esencia.
Como decía Vinicius:
“La Vida es el arte del encuentro”.
No nos escondamos de
Vivir Vivo


































