FARMACIAS DE GUARDIA EN LA PROVINCIA DE CÁDÍZ

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CALENDARIO

domingo, 27 de octubre de 2013

ROMERÍA DEL SANTÍSIMO CRISTO DEL ROMERAL EN ARCOS 2012



















HERMANDAD DE LAS TRES CAÍDAS ARCOS LOTERÍA DE NAVIDAD 2013

Estimados Hermanos en Cristo:

Os comunicamos que sigue a la venta, para todo aquel que la desee adquirir, la Lotería correspondiente al Sorteo de Navidad, que se celebrará el día 22 de Diciembre de 2.013.

El número elegido es el que tradicionalmente juega la Hermandad desde hace más de 20 años, el 20.479, encontrándose ya en los puntos de ventas habituales a lo largo de toda la ciudad. El precio por cada décimo asciende a 23 Euros.
Todos aquellos que tengan su residencia fuera de Arcos de la Frontera y estén interesados en adquirir Lotería de Navidad, pueden dirigirse a la Hermandad a través del correo electrónico, hermandad@lastrescaidas.com, indicando sus datos personales y domicilio, y se le enviará contra-reembolso más los gastos de envío. Igualmente pueden llamar al teléfono 615939524 y su petición será atendida.
Os adjuntamos el cartel anunciador con el décimo de este Sorteo de Navidad 2013.
Hdad. Franciscana de las Tres Caídas.
11630 Arcos de la Frontera - Cádiz.

web.- http://www.lastrescaidas.com
facebook.- Hermandad de las Tres Caídas de Arcos
twitter.- @HdadTresCaidas

LOTERÍA DE NAVIDAD HERMANDAD DEL STMO CRISTO DE LA PIEDAD EN LA BARCA DE LA FLORIDA


FABULA DE ESOPO

Hércules y el boyero


Conducía un boyero una carreta hacia una aldea, y la carreta se despeñó a un barranco profundo.
El boyero, en lugar de ayudar a los bueyes a salir de aquel trance, se quedó allí cruzado de brazos, invocando entre todos los dioses a Hércules, que era el de su mayor  devoción. Llegó entonces Hércules y le dijo:
-¡Toma una rueda, hostiga a los bueyes y no invoques a los dioses si no hay esfuerzo de tu parte! 
- Si no lo haces así, nos invocarás en vano.

La oración debe acompañarse siempre previamente de la acción.

NUEVO DÍA

Un niño le contaba a su abuelita que todo iba mal: la escuela, problemas con la familia y enfermedades. Entretanto, su abuela confeccionaba un bizcocho. 

Después de escucharlo, la abuelita le dice: "¿Quieres una merienda". 

A lo cual el niño le contesta: "¡Claro que sí!". 

-"Toma, aquí tienes un poco de aceite de cocinar." 
-"Yuck", dice el niño. 
-"¿Que te parecen un par de huevos crudos?". 
-"ARRR, ¡abuela!". 
-"Entonces, ¿prefieres un poco de harina de trigo, o tal vez un poco de levadura? 

-"Abuela, ¿te has vuelto loca?, ¡todo eso sabe horrible!" 

A lo que la abuela responde: "Sí, todas esas cosas saben horrible, cada una aparte de las otras. Pero 
si las pones juntas en la forma adecuada, haces un delicioso bizcocho. Dios trabaja de la misma forma. 

Muchas veces nos preguntamos por qué nos permite andar caminos y afrontar situaciones tan difíciles. ¡Pero cuando Dios pone esas cosas en su orden divino, todo obra para bien! Solamente tenemos que confiar en Él y a la larga veremos que Dios hace algo maravilloso.... 

FOTOS PORTADA 27-10- 2013




































BUENOS DÍAS DESDE ARCOS DE LA FRONTERA

EL ABRAZO DE UN PADRE ..

Este cuento se refiere a un hombre joven cuyo hijo había nacido recientemente y era la primera vez que sentía la experiencia de ser papá.
A este personaje lo llamaremos Alberto y en su corazón reinaban la alegría y los sentimientos de amor que brotaban a raudales dentro de su ser.
Un buen día le dieron ganas de entrar en contacto con la naturaleza, pues a partir del nacimiento de su bebé todo lo veía hermoso y aun el ruido de una hoja al caer le sonaba a notas musicales.
Así fue que decidió ir a un bosque; quería oír el canto de los pájaros y disfrutar toda la belleza. Caminaba plácidamente respirando la humedad que hay en estos lugares, cuando de repente vio posada en una rama a un águila que lo sorprendió por la belleza de su plumaje.
El águila también había tenido la alegría de recibir a sus polluelos y tenía como objetivo llegar hasta el río más cercano, capturar un pez y llevarlo a su nido como alimento; pues significaba una responsabilidad muy grande criar y formar a sus aguiluchos para enfrentar los retos que la vida ofrece .
El águila al notar la presencia de Alberto lo miró fijamente y le preguntó: " ¿A dónde te diriges buen hombre?, veo en tus ojos la alegría" por lo que Alberto le contestó: " es que ha nacido mi hijo y he venido al bosque a disfrutar, pero me siento un poco confundido"
El águila insistió: "Oye, ¿y qué piensas hacer con tu hijo?"
Alberto le contesto: "Ah, pues ahora y desde ahora, siempre lo voy a proteger, le daré de comer y jamás permitiré que pase frío. Yo me encargaré de que tenga todo lo que necesite, y día con día yo seré quien lo cubra de las inclemencias del tiempo; lo defenderé de los enemigos que pueda tener y nunca dejaré que pase situaciones difíciles.
No permitiré que mi hijo pase necesidades como yo las pasé, nunca dejaré que eso suceda, porque para eso estoy aquí, para que él nunca se esfuerce por nada"
Y para finalizar agregó: "Yo como su padre, seré fuerte como un oso, y con la potencia de mis brazos lo rodearé, lo abrazaré y nunca dejaré que nada ni nadie lo perturbe".
El águila no salía de su asombro, atónita lo escuchaba y no daba crédito a lo que había oído. Entonces, respirando muy hondo y sacudiendo su enorme plumaje, lo miró fijamente y dijo:
"Escúchame bien buen hombre. Cuando recibí el mandato de la naturaleza para empollar a mis hijos, también recibí el mandato de construir mi nido, un nido confortable, seguro, a buen resguardo de los depredadores, pero también le he puesto ramas con muchas espinas ¿y sabes por qué? porque aún cuando estas espinas están cubiertas por plumas, algún día, cuando mis polluelos hayan emplumado y sean fuertes para volar, haré desaparecer todo este confort, y ellos ya no podrán habitar sobre las espinas, eso les obligará a construir su propio nido. Todo el valle será para ellos, siempre y cuando realicen su propio esfuerzo para conquistarlo con todo, sus montañas, sus ríos llenos de peces y praderas llenas de conejos
Si yo los abrazara como un oso, reprimiría sus aspiraciones y deseos de ser ellos mismos, destruiría irremisiblemente su individualidad y haría de ellos individuos indolentes, sin ánimo de luchar, ni alegría de vivir. Tarde que temprano lloraría mi error, pues ver a mis aguiluchos convertidos en ridículos representantes de su especie me llenaría de remordimiento y gran vergüenza, pues tendría que cosechar la impertinencia de mis actos, viendo a mi descendencia imposibilitada para tener sus propios triunfos, fracasos y errores, porque yo quise resolver todos sus problemas.
"Yo, amigo mío", dijo el águila, podría jurarte que después de Dios he de amar a mis hijos por sobre todas las cosas, pero también he de prometer que nunca seré su cómplice en la superficialidad de su inmadurez, he de entender su juventud, pero no participaré de sus excesos, me he de esmerar en conocer sus cualidades, pero también sus defectos y nunca permitiré que abusen de mí en aras de este amor que les profeso".
El águila calló y Alberto no supo qué decir, pues seguía confundido, y mientras entraba en una profunda reflexión, ésta, con gran majestuosidad levantó el vuelo y se perdió en el horizonte,
Alberto empezó a caminar mientras miraba fijamente el follaje seco disperso en el suelo, sólo pensaba en lo equivocado que estaba y el terrible error que iba a cometer al darle a su hijo el abrazo del oso.
Reconfortado, siguió caminando, solo pensaba en llegar a casa, con amor abrazar a su bebé, pensando que abrazarlo solo sería por segundos, ya que el pequeño empezaba a tener la necesidad de su propia libertad para mover piernas y brazos, sin que ningún oso protector se lo impidiera.
A partir de ese día Alberto empezó a prepararse para ser el mejor de los padres.

Autor Desconocido