OÍDO SORDO

Oído sordo

Un grito a lo lejos del desierto, un llanto en la cima de un árbol alto, el gozo de la mujer que amo, la alegría de un niño sano.
La vida nos enseña los colores, los caminos, la diferencia entre lo uno y lo otro, luchamos sin fin.
La necesidad, los sentimientos, la expresión de un mendigo, el gesto de un rico, un grito de sed, la ambición por el poder, las guerras, la paz, la lucha, la esperanza por alcanzar una meta, la fuerza.
Nuestra familia, el amor, los seres queridos, los amigos, nada está escrito, lo real no tiene precio, el mundo corre, el sistema no termina, vivamos en ella sin soberbia, aprendamos a ser sencillos, caminemos siendo testigos del bien y el mal, obtendrás una enseñanza espiritual.
El escrito refleja un debate entre el sufrimiento y la felicidad, muestra las necesidades del ser humano y nos aconseja observar nuestro alrededor.
Colaboración de Daniel James
Perú

FÁBULA DE SAMANIEGO

10.El cazador y el perro

Mustafá, perro viejo,
Lebrel en montería ejercitado,
Y de antiguas heridas señalado
A colmillo y a cuerno su pellejo,
Seguía a un jabalí sin esperanza
De poderle alcanzar; pero, no obstante,
Aguzándole su amo a cada instante,
A duras penas Mustafá le alcanza.
El cerdoso valiente
No escuchaba recados a la oreja;
Y así, su resistencia no le deja
Cebar al Perro su cansado diente;
Con airado colmillo le rechaza,
Y bufando se marcha victorioso.
El cazador, furioso,
Reniega del Lebrel y de su raza.
«Viejo estoy, le responde, ya lo veo;
Mas di: ¿sin Mustafá cuándo tuvieras
Las pieles y cabezas de las fieras
En tu casa, de abrigo y de trofeo?
Miras a lo que soy, no a lo que he sido.
¡Oh suerte desgraciada!
Presente tienes mi vejez cansada,
Y mis robustos años en olvido.
Mas ¿para qué me mato,
Si no he de conseguir cosa ninguna?
Es ladrar a la luna
El alegar servicios al ingrato»

EL POETA Y LA POESÍA MIGUEL DE UNAMUNO

La unión con Dios

Querría, Dios, querer lo que no quiero;
fundirme en Ti, perdiendo mi persona,
este terrible yo por el que muero
y que mi mundo en derredor encona.

Si tu mano derecha me abandona,
¿qué será de mi suerte? Prisionero
quedaré de mí mismo; no perdona
la nada al hombre, su hijo, y nada espero.

"¡Se haga tu voluntad, Padre!"-repito-
al levantar y al acostarse el día,
buscando conformarme a tu mandato,

pero dentro de mí resuena el grito
del eterno Luzbel, del que quería
ser, ser de veras, ¡fiero desacato!


FRASES HECHAS


El diablo está en Cantillana

La expresión se usa cuando una cosa sale mal. Su origen es muy controvertido. Algunos autores piensan que nació de la calificación de diablo que se hubo de dar a alguna persona indeseable que vivió o estuvo en Cantillana (Sevilla). Para Gonzalo Fernández, autor de Quincuagenas de la Nobleza, el dicho hace referencia a un capitán bajo las órdenes de Jofre Tenorio, almirante de Castilla que durante las turbulencias de la minoría de Alfonso XI recorría las cercanías de Sevilla sembrando el pánico. El capitán ejercía especialmente sus desafueros en Cantillana, por lo que los arrieros y caminantes se alejaban del lugar y acostumbraban a decir: "Vámonos por otra parte, porque el diablo está en Cantillana".El diablo al que hace alusión el dicho también podría ser el maestro Juan Pacheco, que acompañó al rey Enrique IV en su viaje a Sevilla en 1469. Pacheco era una persona muy odiada en la capital sevillana, por lo que no se atrevió a entrar en ella y se hospedó en Cantillana. Hasta allí tenía que desplazarse el rey cada vez que quería despachar algún asunto con el aborrecido maestro. Por último, Gonzalo Correas, en su Vocabulario de Refranes, afirma que el dicho completo es "el diablo está en Cantillana, urdiendo la tela y tramando la lana", y añade el siguiente comentario: "El rey don Pedro, el Cruel, dice que pretendió allí el amor de una doncella principal desposada (prometida en matrimonio), y el esposo venía a verla de noche, hecho fantasma por miedo del rey, vino a espantarse la gente, y hacer este refrán".

PALABRAS Y SIGNIFICADO DEL DICCIONARIO ARCENSE

Ancá. Usado probablemente en toda la región andaluza, en nuestro pueblo no iba a ser menos. Significa literalmente ir a casa de o estar en casa de. (“Niña llégate ancá la tita Josefa a por un par de limone pa echarle al pescao”).

Apaguatao. Que se le caen los huevos. Flojo. Lento. Con fuerte tendencia a la horizontalidad.

Apamplao. Sinónimo de apaguatao. Tenemos muchas maneras de llamar flojo a alguien.

SI FUERA ... JUANI PÉREZ ARMINIO

NOMBRE Y APELLIDOS: Juani Pérez Arminio.

PROFESIÓN: Barrendera.

CIUDAD: Andratx.

PROVINCIA: Palma de Mallorca.

LUGAR DE NACIMIENTO: Arcos de la Frontera.

FECHA DE  NACIMIENTO: 15 de Junio de 1969

**********************************************************************


¿SI FUERA  UNA FRUTA? Fresa.

¿SI FUERA UN COLOR? Rosa.

¿SI FUERA UN ANIMAL? Pantera.

¿SI FUERA UNA PRENDA? Jersey.

¿SI FUERA UNA JOYA? Anillo.

¿SI FUERA UN OBJETO? Radio.

¿SI FUERA UN COCHE? Citröen Saxo.

¿SI FUERA UN  CARRERA PROFESIONAL? Enfermera.

¿SI FUERA UN ÁRBOL? Un Lilo.

¿SI FUERA UN HELADO? De Chocolate.

¿SI FUERA UN PLANETA? Luna.

¿SI FUERA UNA PERSONA? Yo misma.

¿SI FUERA UN INSECTO?  Abeja.

¿SI FUERA UN MEDIO DE TRANSPORTE? Barco.

¿SI FUERA UNA CANCIÓN? Si tú me dices ven.

¿SI FUERA UNA PELÍCULA? El sexto sentido.

¿SI FUERA UNA ESTACIÓN DEL AÑO? Primavera.

¿SI FUERA UNA FLOR? Madre Selva.

¿SI FUERA UN OFICIO? Médico.

¿SI FUERA UN DIBUJO ANIMADO? Beti Bu.

¿SI FUERA UN  NOMBRE? Elisabet.

¿SI FUERA UN RECUERDO? El nacimiento de mis hijos.

¿SI FUERA UN REGALO? Flores.

¿SI FUERA UNA CIUDAD? Arcos de la Frontera.

¿SI FUERA UN SENTIDO? Tacto.

¿SI FUERA UN JUEGO? El escondite.

¿SI FUERA UNA HORA? Las ocho de la tarde.

¿SI FUERA UN INVENTO? La luz.

¿SI FUERA UNA PARTE DEL CUERPO? Los ojos.

¿SI FUERA UN PAÍS? España.

¿SI FUERA UN SABOR? Dulce.

¿SI FUERA UN DEPORTE? Basquesk.

¿SI FUERA UN OLOR? Vainilla.

¿SI FUERA UNA BANDERA? Andalucía.

¿SI FUERA UN MES? Junio.

¿SI FUERA UN PERFUME? Carolina Herrera.

¿SI FUERA UN JUGUETE DE LA NIÑEZ? Muñeca Nancy.

¿SI FUERA UN TEJIDO? Seda.

¿SI FUERA UNA PALABRA? Te quiero.

¿SI FUERA UN NÚMERO? 69

¿SI FUERA UNA COLECCIÓN DE ALGO? Sellos.

¿SI FUERA UN POLÍTICO O POLÍTICA? Ninguno.

¿SI FUERA UNA FOTO DEL RECUERDO? Mi abuelo.

¿SI FUERA UN SUEÑO? Ser feliz y que todos lo seamos.

¿SI FUERA UN TORERO? Ponce.

¿SI FUERA DIOS QUE MILAGRO HARÍA? Paz, dios mío, paz que nos  falta en esta tierra.

¿SI FUERA UNA FRASE CELEBRE O REFRÁN? No hay mal que por bien no venga.

PUEDE  SALUDAR A SUS AMIGOS. Un beso para todos los míos y para todo el mundo.

¿QUE LE HA PARECIDO EL CUESTIONARIO? No sé son preguntas que nunca me había cuestionado.






MEDITACIÓN DIARIA

¿Qué deseo en un año nuevo?
Este año será distinto si te abres a Dios, si rompes con tu egoísmo, si empiezas a vivir no para ti mismo, sino para tantos corazones que te encontrarás este año. 
Autor: P. Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net


La pregunta me deja un poco inquieto. Porque sé que el “año nuevo” es simplemente una hoja de calendario, un cambio en los números, una simple tradición humana. Porque el tiempo escapa a nuestro control, y fluye sin cesar.

Pero casi todos, al llegar el año nuevo, damos una mirada al año que termina y soñamos en el año que comienza.

Lo pasado queda allí: fijo, inmodificable, casi pétreo. Con sus momentos buenos y sus fracasos, con sus sueños realizados y con los sueños que se evaporaron en el vacío, con las ayudas que me ofrecieron y con las ayudas que pude ofrecer a otros, con mis omisiones y mis cobardías.

Lo futuro inicia, como inició ayer, como inició hace un mes, como iniciará mañana.

Cada instante se presenta como una oportunidad que en parte depende de mi prudencia y de mis decisiones. En otra buena parte, depende de las decisiones de otros. En los dos casos, y aunque no siempre nos demos cuenta, depende de Dios.

De nuevo, ¿qué deseo en un año nuevo? Desearía la paz en Tierra Santa. Para que nadie privase a nadie de su tierra, de su casa, de su familia. Para que las religiones fueran vividas como lo que son: un camino para unir a los hombres bajo la luz de Dios. Para que la tierra donde vivió, murió y resucitó Cristo testimoniase con un estilo de vida nuevo la gran belleza del Evangelio.

Luego, desearía la paz en tantos lugares del planeta. Especialmente en África, donde todavía unos poderosos venden armas para la muerte pero no ofrecen comida para los hambrientos.

Querría, además, que desapareciese el aborto en todos los países del mundo. Lo cual no es ningún sueño imposible: basta con aprender a vivir responsablemente la vocación al amor para que ningún hijo sea visto como un “enemigo” o un obstáculo en el camino de la propia vida. Porque lo mejor que podemos hacer es vivir para los demás. Porque cada niño pide un poquito de amor y de respeto. Porque cada madre que ha empezado a serlo merece ayuda y apoyo, para que no le falten las cosas que más necesite durante los meses de embarazo y los primeros años de su hijo.

En este nuevo año me gustaría dialogar con quien piensa de modo distinto en un clima de respeto, sin insultos, sin desprecios, sin zancadillas. Porque si él y si yo somos humanos, porque si él y si yo queremos encontrar la verdad, podemos ayudarnos precisamente con una palabra nacida desde los corazones que saben escucharse y, más a fondo, que saben amarse...

El año que inicia querría tener más energías, más entusiasmo, más convicción, para enseñar a los otros lo que para mí es el tesoro verdadero: mi fe católica. Enseñarla, sobre todo, con mi vida. Querría ser, en ese sentido, más coherente, más bueno, más abierto, más disponible, más cercano. Especialmente cuando me encuentre con un pobre, con un enfermo, con una persona triste o desesperada, con quien llora porque sabe lo que muchos no se atreven a reconocer: que ha pecado. Porque sólo cuando me pongo ante mis faltas con honestidad clara y completa, descubro mi miseria y comprendo la de los otros. Y porque cuando reconozco mi miseria y la ajena puedo entender que necesitamos al único que puede limpiarnos con su palabra llena de perdón y de esperanza: Dios.

¿Qué deseo en un año nuevo? Quizá deseo demasiado. Quizá he soñado despierto. Quizá me he dejado llevar por una emoción inconsistente. Mientras, el reloj sigue su marcha, y, sin saberlo, me dice: este año será un poco distinto si te abres a Dios, si rompes con tu egoísmo, si empiezas a vivir no para ti mismo, sino para tantos corazones que encontrarás en los mil cruces de camino de este año que está iniciando...