SÓLO YO SÉ

Sólo yo sé

Frente a esta página en blanco, surgen los pensamientos y el dolor se agolpa en mi garganta escapándose de mis ojos con lágrimas que trato de tragarme, ¿por qué no llorar libremente?, porque sé que es mi mente que está haciéndome otra de sus jugadas, engañándome, haciéndome creer que debo sufrir, por ese alguien que no siente por mí…
No puedo amar románticamente, a alguien que no le atraigo, eso es juego de mi ego, porque lo ve especial, y ¿acaso todos no lo somos realmente? Sólo sé que valgo, y mucho, sólo sé que tengo sueños, y que exteriorizo mi pena escribiéndome y leyéndome a ratos, sólo sé que tengo un gran valor y si existe alguien que no lo ve así, allá él, no me llenaré de resentimiento, no odiaré, a quien no lo merece, porque no es su culpa no amarme, cómo mi mente ilusoria me hace creer que debería hacerlo.

Pero en medio de esta pena que me embarga hay algo oculto en lo más profundo de mi ser, que grita una realidad incuestionable, jamás se ha de sufrir sin causa, por alguien que no siente lo mismo por ti, es perder tiempo y derrochar energía que ha de ser bien canalizada. Pienso todo esto mientras el nudo en mi garganta casi no me deja respirar y este pesar rotundo y necio me hace suspirar de dolor por lo que no puede ser.

Rememoro mi pasado y entiendo con molestia y rabia, que este mismo sentimiento lo experimenté con alguien más, y que resultó ser, mentira de mi mente, mentira del ego que me dibujo, castillos y príncipes soñados, a medida que avanzaba y me hizo creer una y otra vez, que era este o era aquel, y con todos pasé por el mismo dolor, entonces, ¿cómo creer que es verdadero? ¿Algo que se repite cómo una mala película?

Llegó el momento de darle un alto a eso, llegó el momento del perdón, perdonar mis relaciones, limpiar mi mente recomenzar, creer en la realidad de mi vida, comprender que éste o aquel ser humano no es más que un prójimo existiendo y aprendiendo en la misma escuela que yo, no exigiéndole más de lo que es capaz de darme, y sobre todo entendiendo que Solamente yo puedo brindarme el verdadero amor que necesito para continuar.

Esta bien, sufro hoy este amor sentimental no correspondido, pero estoy convencida que las relaciones son espejos del alma, debe haber algo en mí que no amo, algo que esa persona cómo otras anteriormente me negaron y que añore mucho, porque de seguro no poseo. Y con gran valentía padeceré este amor romántico que mi mente se encarga en mostrarme cómo realidad, este sufrimiento de seguro tiene algo que mostrarme, algo que aprender.

La vida puede llegar a ser muy vacía si la vemos sólo con los ojos de la mente caprichosa, hay que buscar en lo interno el real valor de la misma, y sentir las heridas que sólo nos retraen a la inmensa sinceridad del espíritu, nuestro espíritu que mandamos a deambular por ególatras superficialidades, dejándolo huérfano de virtudes verdaderas.

Estoy sufriendo y sólo yo sé, que es por tonterías, por falsedades de mi vanidad femenina, lo sé y no lo he podido o quizás no lo he querido vetar, porque las personas normalmente buscamos el dramatismo para sufrir por banalidades, ¿Acaso no fue así en el pasado? ¿Acaso no sufrí antes con la misma intensidad?, y luego todo cómo un espejismo desapareció, ¿por qué no entender que esto que sucede también y es parte del 50% de ilusión que vivimos a diario?, entender de una vez, que la mente ama el drama, y nos convierte en sus esclavos, si no tomamos riendas sobre ella.

En estos momentos de superfluo sufrimiento, en estos momentos, cuándo mi cuerpo se estremece por un dolor sin causa, necesito el silencio de mi alma, y la soledad de mis sentidos para meditar, sobre la grandiosidad del universo en mi ser y comprender mi verdadera valía, mirar más allá de los limites de mi conciencia humana y enamoradiza y trascender del amor especial al general que nos ofrece el poder superior, que no roba la calma, sino que al contrario brinda paz verdadera.

Sonreír, sólo yo sé sonreír, en medio de la tragedia, por mí, por mi salud, por mi felicidad, sonreír ante lo que no tiene consistencia, ante las vicisitudes que son sólo sombras que desaparecen al llegar la luz del entendimiento, algo debo aprender de esto, algo debo ganar de todo este pesar que me embargo por cierto tiempo…

Y ahora aquí frente a mí misma, comparando mi pasado concluyo que en realidad no vale la pena sufrir por lo efímero y volátil de un amor fantasmal producto de mis aspiraciones cúrsales, cuándo se puede disfrutar del gran amor hacía mi prójimo, deseándole lo mejor, aún no estando conmigo…

Es un gran alivio el sentir esa especie de redención, la redención de la entrega, ese decir, acepto no me amas como soñé o vi en aquella telenovela, pero somos todos partes del mismo universo y el amor real trasciende diferencias y distancias, eres mi prójimo y tu bienestar es el mío, Me perdono por incluirte en un mundo mínimo porque te excluya del total y verdadero, el de toda la raza de seres amados y especiales para el poder superior.

Sólo yo sé lo liberador de este sentimiento cuándo lo hacemos con sinceridad, cuándo lo único que deseamos en vez de posesionar es amar inconmensurablemente, sabiendo que la vida en este planeta pasa infracción de segundos, por eso hoy tú ser por el cual llore, te digo que te amo y a ti y a ti también y apodos los hermanos que me acompañan en este viaje terrenal…

Pero sin exclusividad, sólo con amor sincero y desinteresado, y sugiriendo a todo aquel que padece la confusión del amor romántico no correspondido, que el hecho no es dejar de creer en el amor, sino extenderlo hasta que arrope la pena y el dramatismo y lo lleve a todo a una completa comprensión. Sólo yo sé lo mucho que soy capaz de amar cuándo no quiero posesionar.

El amor romántico y excluyente casi siempre sólo trae dolor y sufrimientos, es bueno transformarlo en el real amor a todo lo hecho por el creador con divina devoción, todos merecemos ser amados en especial, sentir aprecio por nosotros mismos.
Colaboración de Smirna
Venezuela
www.tubreveespacio.com 

EL POETA Y LA POESÍA HERMANOS QUINTERO

AUTORRETRATO

Fuimos... entre espigas y olivares:
el uno esperó al otro en la lactancia,
y en el primer pinito de la infancia
ya escribimos comedias y cantares

Después... libros, y novias y billares
(¡memorias que ilumina la distancia!)
luego... una juventud cuya fragancia
envenenan agobios y pesares.

Fuimos... cuanto hay que ser: covachuelistas,
estudiantes, "diablillos", editores,
críticos, "pintamonos", retratistas...

Y hoy, como ayer, sencillos escritores
que siguen, a la luz de sus conquistas,
sembrando sueños por que nazcan flores.

GENTE DE ARCOS : JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ GARCÍA DE VEAS DIRECTOR DE LA CAIXA EN LA CALLE CORREDERA DE ARCOS















José María Rodríguez García de Veas Director de la oficina de la Caixa en la Calle Corredera de Arcos

José María Rodríguez García de Veas, nacido en Arcos de la Frontera el 20 de Mayo de 1.954, EGB colegio Las Nieves, cursando estudios de Bachillerato en este mismo centro hasta 3º, desplazándonos a Jerez para exámenes, en el momento en que se inaugura el Instituto de Enseñanza Media en la Avenida de Miguel Mancheño de Arcos de la Fra.(actual dependencia de la Policía Local y Ayuntamiento) pasamos a este donde curso hasta 4º con 16 años, pues en una entrevista para seleccionar una persona para trabajar como botones en Caja Rural Provincial de Cádiz, fui elegido, y empiezo a trabajar en dicha entidad en Enero de 1.971, después sobre el año 1.983 me dan el cargo de Director de la oficina de Jédula de dicha entidad, hasta el año 1.986, después me trasladan como Director a la oficina de Espera hasta el año 1.989, a final de dicho año me trasladan como subdirector a la oficina de Arcos y aproximadamente en el año 1990 Caja San Fernando absorbe a Caja de Jerez y en ese mismo momento me hacen responsable también de la oficina de esta última entidad en la Barriada de La Paz, llevando las dos oficinas hasta el año 1.994, en Diciembre del 94 me hacen una oferta de La Caixa para incorporarme a ella como Director de nueva oficina en Arcos y decido trabajar en ella donde actualmente estoy, de muestra oficina dependen Jédula, Barrio Bajo, Algar, El Bosque y Grazalema, trabajando con un gran equipo, muy buenos compañeros a los que aprecio mucho.

José María Rodríguez García de Veas.

FÁBULA DE SAMANIEGO

Fábula  XIII

13. El milano y las palomas

A las tristes Palomas un Milano,
Sin poderlas pillar, seguía en vano;
Mas él a todas horas
Servía de lacayo a estas señoras.
Un día, en fin, hambriento e ingenioso,
Así las dice: «¿Amáis vuestro reposo,
Vuestra seguridad y conveniencia?
Pues creedme en mi conciencia:
En lugar de ser yo vuestro enemigo,
Desde ahora me obligo,
Si la banda por rey me aclama luego,
A tenerla con sosiego,
Sin que de garra o pico tema agravio;
Pues tocante a la paz seré un Octavio.»
Las sencillas palomas consintieron;
Aclamándole por rey, «Viva, dijeron,
Nuestro rey el Milano.»
Sin esperar a más, este tirano
Sobre un vasallo mísero se planta;
Déjalo con el viva en la garganta;
Y continuando así sus tiranías,
Acabó con el reino en cuatro días.

Quien al poder se acoja de un malvado
Será, en vez de feliz, un desdichado.

NUEVO DÍA

Un hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas, y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, reconocido artista. Llegado el momento, se tiró el paño que velaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso.
Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le respondía.
Todos admiraban aquella preciosa obra de arte. Un observador muy curioso, encontró una falla en el cuadro. La puerta no tenía cerradura. Y fue a preguntar al artista: "¡Su puerta no tiene cerradura! ¿Cómo se hace para abrirla?" El pintor tomo su Biblia, buscó un versículo y le pidió al observador que lo leyera:

RADIO ARCOS 17 DE OCTUBRE 2011









RADIO ARCOS EMISORA MUNICIPAL, PROGRAMACIÓN PARA LA NOCHE  DE HOY  LUNES  DÍA 17 OCTUBRE 2011

A LAS 20:00 HORAS: INFORMATIVOS R.N. E.

UN PUNTO AZUL.

CLÁSICOS EN LA NOCHE.

LA CANCIÓN DE TU VIDA.

23.00 HORAS “NOSTALGIA BAJO LA LUNA “EL PODER DE LA PALABRA

ENTREVISTA DEL AÑO 2009: JOSEFA GARRUCHO HURTADO “ GARRU “.

 EL ENCUENTRO CONTIGO: JUAN RAMÓN REVIRIEGO RODRÍGUEZ.

HOMENAJE: ENTREVISTA A JOSÉ ZAMBRANO “JOSELITO “AÑO 1991.

 REFLEXIONES DIARIAS: JESÚS. 

SI FUERA: ROCÍO MONTERO RODRÍGUEZ.  

GENTE DE ARCOS: PADRE PATERA.

3 A 5 DE LA MADRUGADA: MADRUGADA EN LAS ONDAS. 


RADIO ARCOS, LA RADIO QUE SE ESCUCHA, 29 AÑOS EN TU VIDA.


MEDITACIÓN DIARIA

Aceptó ser madre tuya por siempre
Meditaciones del Rosario. Quinto Misterio Doloroso. Jesús muere en la cruz 
Autor: P Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net

La agonía de Jesús no fue un deslizarse sin retorno hacia la muerte. Su agonía fue consciente y eficaz; pues durante la misma hizo su testamento, maravilloso testamento.

Al llegar a la cima la cruz yace sobre el suelo. Ya no le pesará más. Espera el abrazo de clavos en manos y pies. De ahora hasta el fin cruz y crucificado se harán uno en un abrazo de muerte. Le arrancan las vestiduras, tan pegadas estaban a la carne viva. Y ya no es dueño de nada, salvo de su humanidad desnuda, arada por los latigazos y la cruz. Así se presenta como espectáculo al mundo. ¿Qué le quedaba de dignidad a este Hombre-Dios? Su dignidad era un amor infinito, escondido tras aquella telaraña del desprecio infinito de los hombres.

El primer clavo penetró en la mano izquierda, rompiendo todo a su paso y salpicando sangre a los ojos de los verdugos. Luego la mano derecha: Dolor sobre dolor hasta el máximo de la resistencia. Pero faltan los pies. Carne sensible, leño seco, clavo inerte ensamblados de tal forma que la carne se vuelve seca e inerte como el clavo y el leño.

Si fueron tres horas de dolor, resultaron eternas para el que las sufría, como eterno era el amor por quienes lo soportaba. Tres horas de dolor sublime, eternidad de amor divino. ¿Será tan difícil amar entrañablemente a un ser que de forma tan heroica, tierna y total nos ha amado? Ese amor es tan tuyo como mío, hermano que caminas por la vida. Toda la existencia lo tendrás y, si no lo matas, será tuyo por toda la eternidad. Dios te amó y se entregó a la muerte por ti.

Había dicho grandes mensajes al mundo. Parecía haber concluido de hablar. Pero no. Todavía le quedaban en el corazón sublimes revelaciones. María había sido hasta ese momento la fiel Eva que le acompañó siempre: A Belén, a Egipto, hasta el Calvario. Era su Madre, su joya, su fortaleza. Pero ahora se le ocurre -divina ocurrencia- regalárnosla a nosotros. El regalo impresiona por el donador: Dios; y por el receptor: pobres pecadores; y por la joya misma: María. Regalo sublime es poco decir. La joya más preciosa es un mineral; la flor más bella es un vegetal. El regalo aquí tiene vida y un corazón, el que más y mejor ha amado en la tierra. ¡Cuánto amor supuso este regalo! Realmente nos quiere Jesús.

Y María, acostumbrada a la obediencia total, dijo nuevamente a Jesús: “Sí. He aquí la esclava del Señor, he aquí la madre de los hombres”. Y dijo sí a cada uno de sus hijos. Me dijo a mí: “Acepto ser madre tuya por siempre”. De Madre del Primogénito a madre de millones ... Un gracias inmenso debería oírse a lo largo y a lo ancho del mundo de parte de sus pobres, miserables, felicísimos hijos. La herencia recibida de María enriquece inmensamente al más pobre ser humano, pues puede decir con verdad: “¡Madre mía!”

De pronto se escucha una petición, una queja, una súplica: Tengo sed”. El Creador de mundos pedía un poco de agua, porque estaba realmente muriendo de sed. Sed del amor de los hombres. Dios-Amor desea que los hombres le digan: “Te amo, Dios mío” ¿Quién no se lo puede decir?

Sed de que todos se salven, de que todos sin excepción se santifiquen, se arrepientan. Es una sed de que otros se sacien. No es sed para Sí mismo. Dios tiene sed de que los sedientos hallen el agua viva; de que los sedientos de paz, de amor, de felicidad beban a raudales en la fuente inmortal que salta hasta la vida eterna. Lo dijo muy claro en la cruz: Tiene sed de que tú y yo nos salvemos. Y como muchos no le harían caso, por eso Jesús murió de sed en la cima del monte Calvario. La libertad humana que le dijo no fue el golpe de gracia, y lo que le hizo morir en el Gólgota.

“¡Dios mío, Dios mío!¿por qué me has abandonado? Esta pregunta taladró el cielo y resonó en las puertas del Paraíso. Se la dirigía a quien había proclamado: “Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo todas mis complacencias”. Da por hecho el haber sido abandonado. ¿Por qué...? Era, más bien, el grito doloroso de todos los desesperados, suicidas, abandonados, moribundos sin esperanza. Jesús quiso sentir lo que sentirían todos esos desgraciados en los momentos más trágicos de su vida, para obtener de su Padre un alivio y una esperanza. Jesús quiso pedir al Padre en nombre de todos los desgraciados del mundo que se compadeciera. El Padre le respondió: “Todo el que tenga fe en Ti, Hijo predilecto, encontrará la paz y la salvación”.

A ese mismo Padre al que al inicio de su vida le dijo: “He aquí vengo para hacer tu voluntad”, le susurra ahora, en la antesala de la muerte: “Misión cumplida. He reconciliado a la Humanidad contigo. He cumplido tu voluntad hasta los azotes, la corona de espinas, los clavos y el estertor de la muerte. ¿Estás complacido de tu Hijo predilecto?”

Tan complacido estaba que le extendió sus brazos y su pecho para que reclinara su cabeza y así muriera, pronunciando la última palabra que brotó de su alma: “En tus manos, Padre, encomiendo mi espíritu”. Luego se dejó caer en aquellos brazos, y expiró. Dios murió, Dios murió, La Vida murió. ¿Por qué tenía que morir? ¿Por quién murió el Hijo de Dios? Por sus hermanos, por todos, por amor a ellos. Cristo me amó y se entregó a la muerte por mí.