La Señora de Pajarete nos ha hecho vivir este fin de semana un cúmulo de sensaciones difíciles de olvidar






La Señora de Pajarete nos ha hecho vivir este fin de semana un cúmulo de sensaciones difíciles de olvidar


Cumpliendo escrupulosamente el programa previsto y anunciado por la Real Hermandad, la noche del sábado y a la hora prevista, el Atrio del primer Templo villamartinense se encontraba a rebosar, prestos a despedir por unas horas a Nuestra Señora de Las Montañas que se dirigía a la vecina localidad de El Coto de Bornos. La virgen fue recibida y arropada con evidente devoción por los vecinos y vecinas de esta localidad limítrofe, muy devota de Las Montañas y como quedó demostrado con creces después de tantas y tantas muestras de cariño, como así exhibieron sus vecinos y vecinas el pasado sábado a la llegada de La Virgen.

Igual ocurría el domingo a las siete y media se despedía a la Virgen desde el Atrio, y sobrecogedora fue el recibimiento que dispensó el pueblo de Espera a Nuestra Señora de Las Montañas, como se puede observar en las fotos adjuntas. La virgen regresó a la Parroquia de Villamartín a la hora fijada en el programa y ya no se desplazará has el próximo día 25 domingo que, a las nueve y media partirá hasta la vecina y devota población de Puerto Serrano y regresará, Dios mediante, el mismo domingo a las 2 de la tarde.